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Análisis de las gafas NIIRA, innovador sistema de reconocimiento espacial en tiempo real para personas ciegas y con baja visión

En la imagen se muestra el sistema NIIRA encima de su caja. Se observa las gafas, similares a unas gafas de sol deportivas de color negro, con cristales oscuros curvados que recubren prácticamente por completo el lateral de los ojos. En la parte superior del frontal de la montura hay un añadido de unos 2 cm de alto por 2 de profundo y unos 10 cm de ancho, donde se encuentran las cámaras y sensores del sistema. Este añadido sobresale 1,5 cm por delante de la montura, pero se encuentra bastante bien integrado y también es de color negro. El frontal de esta zona de las cámaras es totalmente liso e igualmente de color negro. En la parte media de ambas patillas, hay sendos transductores de conducción ósea para transmitir el sonido al usuario. Las gafas van unidas a una petaca por medio de un cable. Ésta tiene forma rectangular y en ella se encuentran el procesador del sistema y los botones que permiten gestionar su uso. Todos ellos etiquetados en Braille o con símbolos en relieve. El color de la petaca es negro y los botones tienen detalles en amarillo para mejorar el contraste visual. Toda su superficie son planas a excepción de la parte posterior, la cual tiene una parte central más prominente. Las medidas aproximadas de esta petaca son 7,5 cm de ancho, por 16 cm de largo, por 2 de grosor en los laterales más finos y 4 cm de grosor en la parte más gruesa de la parte trasera.

 

La empresa española de Castellón Eyesynth ya tiene en el mercado sus gafas inteligentes NIIRA, un sistema ideado para personas ciegas y con baja visión que nos permite reconocer y explorar formas, espacios y detectar obstáculos en tiempo real por medio de unos sonidos abstractos que inicialmente parecen incomprensibles, pero que obedecen a una lógica fácil de entender y asimilar, aunque eso sí, requiriendo por nuestra parte un aprendizaje y cierto grado de paciencia y perseverancia. Es decir, que no es un dispositivo que se usa de forma inmediata al 100%. Algo que en Eyesynth saben sobradamente y por ello nos facilitan todo un mes de prueba para ver si nos adaptamos a ellas y decidimos quedárnoslas o no. Aunque bueno, ya os adelanto que si seguimos un plan de entrenamiento adecuado, respetando algunos tiempos con sus respectivas configuraciones del sistema, ese mes de prueba es más que suficiente para hacerse fácilmente con ellas.

Para nosotros, las personas ciegas y con baja visión, que somos un claro ejemplo de la neuroplasticidad del cerebro y de cómo suplir un sentido con otros, NIIRA es una excelente herramienta para ir más allá. Es más, somos las personas ideales para salir airosos ante un reto como el que plantea la asimilación de este sistema. No es otra cosa que un escalón más en la evolución sensorial que ya llevamos adquirida. A mí, personalmente me han sorprendido muy gratamente. Tienen mucho potencial y pueden llegar a sernos realmente útiles, por lo que no he dudado en adquirirlas e integrarlas con buenos resultados a mis técnicas de orientación y movilidad con el bastón. Así que sin más dilación, veamos cómo son, cómo funcionan, si valen la pena y sobre todo, en el caso de que nos animemos a probarlas, cómo podemos salir airosos en esa fase de adaptación inicial.

 

Índice:

 

¿Qué es NIIRA y cómo funciona?

Permitidme que empiece por el principio, es decir, explicando de dónde viene el nombre de estas gafas. Pues bien, NIIRA corresponde a las siglas de “Non Invasive Image Reconstruction into Audio”, que traducido al español es algo así como “Reconstrucción no invasiva de imágenes en audio”. Lo cual ya de por sí define bastante bien el propósito de este dispositivo.

Están desarrolladas por la empresa española de Castellón Eyesynth y su función es permitir que las personas ciegas y con baja visión podamos explorar en tiempo real el espacio que tenemos delante, detectando e incluso reconociendo las formas de los obstáculos o elementos. No tan sólo permiten identificar formas y espacios, también facilitan información acerca de la profundidad, por lo que podemos apreciar la distancia que nos separa de los distintos elementos y localizarlos con bastante precisión.

Para todo ello, emplea un lenguaje de sonidos abstractos no invasivos similares a soplidos con distintas modulaciones, ondas y tono, creados exprofeso para que sean poco invasivos y para que no se produzcan cancelaciones de onda con otros sonidos presentes en el mundo real, y por lo tanto, para que no se pueda llegar a producir un solapamiento con éstos.

El sistema está compuesto por unas gafas de sol y una unidad de procesamiento de imagen que va unida a las gafas por medio de un cable. Funciona de la siguiente manera:

  1. En las gafas hay integradas varias cámaras y un proyector láser que capturan en vídeo 3D la información visual y espacial que tenemos delante, de forma que NIIRA no sólo puede identificar formas y espacios, sino que también es capaz de percibir la profundidad y localizar objetos con precisión, incluso en plena oscuridad. Aunque desde la página web apenas se dan detalles, según se extrae de algunos podcast en los que han participado sus desarrolladores, así como por lo que se puede observar a simple vista en la zona de los sensores, todo parece indicar que hay dos cámaras encargadas de detectar el espacio en profundidad 3D, una tercera Cámara en color dedicada al reconocimiento de imagen, y finalmente, un proyector láser infrarrojo de cortina clase 1 que no tan sólo facilita el funcionamiento del sistema en plena oscuridad, sino que también proporciona un posicionamiento láser que permite a las cámaras calcular muy bien las distancias en virtud del láser.
  2. Las imágenes captadas en 3D se envían a la unidad de procesamiento, la cual se encarga de analizarlos y aplicar los cálculos y algoritmos necesarios para traducir en tiempo real toda esa información visual en los peculiares sonidos que conforman el lenguaje de este sistema.
  3. La información se devuelve al usuario a través de unos transductores o auriculares de conducción ósea ubicados en las patillas de las gafas, los cuales se apoyan directamente en nuestros pómulos, transmitiendo el sonido directamente a la cóclea en el oído interno. Algo Realmente muy práctico, ya que nos deja libres los oídos para poder escuchar otras cosas como el tráfico, conversaciones, etc.

 

Todo el proceso comentado en los anteriores tres puntos se realiza en tiempo real, en tan sólo 20 milisegundos, por lo que el sistema funciona a una velocidad de 60 fotogramas por segundo. Esto garantiza una rapidez de funcionamiento que proporciona información inmediata, sin retrasos, y por lo tanto podemos reaccionar rápidamente ante cualquier obstáculo.

NIIRA proporciona dos modos de exploración, rastreo y panorámico.

 

Modo rastreo

En este modo sólo se explora y analiza el centro de lo que estamos enfocando con las gafas y se escucha en sonido mono, es decir, en los dos auriculares simultáneamente pero sin un panorama estéreo, ya que tan sólo estamos analizando lo que correspondería al centro de nuestra visión.

Es como si estuviésemos mirando a través de una franja o columna central, la cual tiene una anchura de unos 10 centímetros (la anchura de la zona de los sensores) y con un ángulo de visión vertical de 41°. Es decir, que el campo de visión horizontal está restringido a esa anchura, independientemente de la distancia que seleccionemos, pero el campo visual vertical sí que se expande con la distancia en relación con ese ángulo de 41°. De hecho, dependiendo de nuestra altura, al emplear, por ejemplo, la distancia de exploración de tres metros, podemos recibir información simultánea tanto del suelo como de obstáculos aéreos llevando la cabeza erguida. Si somos muy altos, con una muy ligera inclinación hacia abajo también lo conseguimos. Con cuatro y cinco metros, se captan ambas cosas seguro, tengamos la altura que sea. Además, las cámaras están ligeramente dirigidas hacia abajo, unos 15°, para garantizar una exploración correcta que no nos proporcione información más allá de una altura innecesaria, a la vez que podemos ir obteniendo información del suelo.

Quizás parece una visión muy reducida lateralmente, pero es que se trata de un modo precisamente para eso, para rastrear con detalle una zona, descartando la información de alrededor. Por supuesto, también obtenemos información de la altura y proximidad de los elementos u obstáculos, todo ello gracias al tono y volumen de los sonidos (más adelante ya pasaré a describir cómo son los sonidos).

Este modo es la forma ideal para aprender a manejar NIIRA o para emplearlo en determinados escenarios, o frente a obstáculos complicados que precisan de un cálculo fino para pasar por zonas estrechas. Llevarlo puesto es mucho más tranquilo y relajado acústicamente en comparación al modo panorámico, algo muy interesante y recomendable cuando nos estamos iniciando en el manejo de estas gafas, pues tan sólo obtenemos información sonora de esa franja espacial central concreta. Incluso tiene un desempeño más que aceptable si se emplea en nuestros desplazamientos por la calle, pues tan sólo informa justo de lo que a en nuestra trayectoria directa de colisión con algo. Por supuesto, no es tan completo como el modo panorámico, pero con cierta técnica y habilidad por nuestra parte que veremos en el apartado práctico, se le puede sacar un buen partido.

 

Modo panorámico

En este otro modo se explora y analiza un área bastante más extensa. Aquí sí que se ofrece un campo de visión horizontal en ángulo que se suma al vertical, concretamente tenemos unos FOV horizontal de 64 grados, vertical de 41 grados y diagonal de 72 grados, y se escucha en panorama estéreo.

Es como si mirásemos a través de un cono que cuanta más distancia seleccionamos más campo de visión abarca. Sin tener que mover la cabeza a modo de exploración podemos escuchar de golpe todo lo que hay delante, arriba, abajo, a nuestra izquierda, derecha y gracias al volumen, lo que hay más o menos cerca. Además, la velocidad de análisis del sistema de 60 fotogramas por segundo, permite apreciar en tiempo real el movimiento de cualquier elemento captado por las cámaras por todo el espacio del panorama estéreo, con una representación sonora idéntica a la trayectoria que lleva en la realidad.

En cuanto a la captación simultánea del suelo y los objetos aéreos, el comportamiento es el mismo que en el modo rastreo. Quizás da la impresión que hay que inclinar menos la cabeza hacia abajo en tres metros, pero eso es debido a que como este modo es en estéreo, el nivel de volumen es ligeramente más alto que en el otro modo, por lo que apreciamos más el suelo llevando la misma inclinación de cabeza.

Si comparamos los grados del campo de visión de NIIRA con los que tiene la visión del ser humano, consistente aproximadamente en 170° horizontales y 100° verticales, puede que parezca poco el que nos ofrece este dispositivo, pero teniendo en cuenta que a la hora de usarlo es mejor que se nos limite el campo de exploración para no tener demasiada información innecesaria que nos abrume, tanto por encima de nuestra cabeza como más allá de lo estrictamente necesario hacia los lados, yo creo que es más que adecuado, y personalmente, no echo de menos para nada un mayor ángulo de captación. De todas formas, no está nada mal, ya que si tomamos como referencia un objetivo de cámara, estaría entre un objetivo estándar y un gran angular (más cercano a este segundo).

Este modo es más avanzado que el anterior, siendo el ideal para moverse por la calle, aunque eso sí, precisa de más entrenamiento para llegar a ser asimilado y poder explotarlo al máximo.

 

Independientemente del modo que seleccionemos, también podemos aplicar varias distancias de exploración: desde 1 hasta 5 metros. Lo cual facilita adaptar el alcance del sistema dependiendo del entorno en el que nos encontremos y del uso que le queramos dar.

Más adelante entraré en detalles de cómo es este sistema y cómo son los sonidos que emite, asimismo, realizaré algunos análisis prácticos y recomendaciones sobre su funcionamiento.

Comentar que en NIIRA no tan sólo se escuchan sonidos abstractos, el sistema emite multitud de mensajes hablados en español que notifican la selección de los distintos parámetros, instrucciones sobre la función de algunos botones o información del Estado de la batería. Asimismo, la petaca también proporciona información háptica acompañada de un ligero zumbido sonoro al presionar los botones. Esto último resulta muy práctico, por ejemplo, cuando queremos apagar el sistema y mantenemos presionado el botón de encendido más de tres segundos. En cuanto la petaca emite una vibración continua acompañada de su correspondiente zumbido, ya podemos levantar el dedo y se apaga. Lo mismo ocurre cuando silenciamos el sistema. Y mientras está activado el modo silencio, cada 10 segundos avisa con una vibración. Ah, y cuando encendemos el dispositivo y el sistema termina de iniciarse, también avisa con vibración.

En cuanto a la batería, la autonomía del sistema es de unas 10 horas de uso continuo. Además, ésta se puede ampliar conectando cualquier powerbank externo al conector USB-C de la petaca. Ah, y algo importante a tener en cuenta, cuando se carga la batería del dispositivo las gafas deben estar conectadas a la petaca a través del cable. Así mismo, es mejor que éstas estén apagadas o en hibernación, para que la carga sea más rápida (a no ser que las estemos usando mientras le hemos conectado un powerbank).

Cabe destacar que NIIRA está preparado para el futuro. Desde Eyesynth afirman que tiene potencia más que de sobra para nuevas aplicaciones y funciones que ya tienen planeadas en su hoja de ruta, para las cuales se ha ideado la presencia de la cámara en color que hay entre sus sensores. Concretamente, hacen referencia a algunas funciones de reconocimiento de imagen muy interesantes, las cuales se instalarán a través de Wi-Fi, y que iré añadiendo a este artículo a medida que se vayan implantando. Y creedme, la cosa promete.

Finalmente, comentar que NIIRA No pretende ser un sustituto del bastón o del perro guía, lo cual remarcan claramente desde Eyesynth, pero sí que resulta un complemento que proporciona un extra de información y seguridad inalcanzables con esos otros sistemas auxiliares de asistencia a la movilidad, ya que además de anticiparnos a los obstáculos que hay tanto en frente como a ras del suelo hasta una distancia de 5 metros, también informa de obstáculos aéreos, como ramas, toldos, sombrillas de terrazas, etc. Y en cuanto a los posibles obstáculos del suelo, aparte de cualquier elemento que tenga volumen (no se deja engañar por sombras o cosas que no sobresalgan del suelo), también es capaz de avisar de agujeros o escaleras descendentes, y por supuesto de escaleras de subida. En ambos tipos de escaleras o escalones, el ruido emitido es muy característico, aunque hace falta algo de entrenamiento para percibirlo.

 

Especificaciones técnicas

Gafas:

  • Materiales: ABS, TPU acetato y titanio.
  • Lentes con protección solar UV. Intercambiables en el caso de que se precise otro tipo de lente por baja visión (filtros, graduaciones…).
  • Cámaras: Color, Profundidad y Modo Nocturno (proyector de cortina Laser infrarrojos Clase 1).
  • Sistema de audio por conducción ósea.
  • Sin certificación IP contra el agua.

 

Unidad de Procesamiento de Imagen:

  • CPU 1.6Ghz, multicore.
  • Batería 13.000 MaH, ampliables mediante powerbank externo.
  • Hasta 10 horas de funcionamiento continuo.
  • Tiempo de carga de unas 10 horas. En unas tres horas se carga el 80%. Es importante que cuando se realice la carga las gafas estén conectadas a la unidad de procesamiento.
  • WIFI para actualizaciones.
  • Conexión Bluetooth.

 

Software:

  • Sistema de reconocimiento espacial en tiempo real.
  • NIIRA 1.0 (asistente de funcionamiento).
  • Distancia de procesado: Desde 50cm hasta 5m.
  • Modos de trabajo: rastreo y panorámico.
  • Actualizable y ampliable en remoto (Requiere conexión WIFI que se realiza a través de la captación de un código QR).
  • Sistema de funcionamiento en oscuridad.

 

En la caja:

  • 1x Gafas NIIRA.
  • 1x Unidad de procesado de imagen.
  • 1x Cargador USB-C con su correspondiente cable.
  • Complementos para ajustar la sujeción de las gafas a la cabeza.
  • Manual de bienvenida y primeros pasos (por medio de un código QR).

 

Garantía y período de prueba:

  • La garantía es de 3 años frente a defectos de fabricación. Es necesario presentar la factura que se nos envía a nuestro e-mail cuando se completa la compra. Si se adquiere en uno de los centros autorizados de General Óptica, hay que presentar el ticket de compra.
  • Período de prueba: Disponemos de un plazo de un mes desde la recepción del sistema para probar sus funcionalidades. Si por cualquier causa no queremos el producto, podemos devolverlo dentro del plazo. El dinero se nos reembolsará una vez se compruebe que el producto y el embalaje original no han sufrido desperfectos.

 

Precio:

2.987€, IVA y Transporte en España Incluidos.

 

Actualmente sólo se vende en ESPAÑA. Próximamente se iniciará la distribución y soporte internacional.

Se pueden adquirir directamente en la página web de Eyesynth o en algunos centros autorizados de General Óptica. En este último caso, se puede reservar cita y probar de forma gratuita. Además, en estas ópticas se pueden financiar sin intereses a 12 meses. Por lo que se puede realizar esa financiación, pagar la primera cuota de unos 250€, probarlas durante un mes y si por cualquier motivo no nos convencen, se devuelven, nos reintegran ese dinero y tan sólo emos pagado la primera cuota. Por supuesto, se pueden financiar a más meses, pero en ese caso ya con intereses.

 

Descripción del sistema

Las gafas

Las gafas, similares a unas gafas de sol deportivas, son de color negro, con cristales oscuros curvados que recubren prácticamente por completo el lateral de los ojos. Los cristales tienen protección UV y son intercambiables por otros en el caso de que el usuario tenga baja visión y necesite unos graduados o con algún filtro especial. El peso aproximado de las gafas es de unos 115 gramos (es difícil pesarlas, porque el cable va unido a ellas. He intentado pesarlas sin que éste repercutiera en su peso).

En la parte superior del frontal de la montura hay un añadido de unos 2 cm de alto por 2 de profundo y unos 10 cm de ancho, donde se encuentran las cámaras y el proyector láser. Este añadido sobresale algo por delante de la montura, pero se encuentra bastante bien integrado y también es de color negro. Concretamente, sobresale 1,5 cm en la parte media central de la montura y 2 cm en sus laterales. El frontal de esta zona de las cámaras es totalmente liso e igualmente de color negro, pero desde fuera, con buena luz y estando cerca, se aprecian las cámaras que emplea el sistema. Aunque desde la página web apenas se dan detalles, según se extrae de algunos podcast en los que han participado sus desarrolladores y por lo que se puede observar a simple vista, parece que hay dos cámaras encargadas de detectar la imagen en profundidad 3D ubicadas cada una en ambos extremos, una tercera Cámara en color a continuación de la cámara de profundidad del lado izquierdo y finalmente, en el centro hay como dos cuadraditos que corresponden a un proyector láser infrarrojo de cortina clase 1, el cual no tan sólo facilita el funcionamiento del sistema en plena oscuridad, sino que también proporciona un posicionamiento láser que permite que las cámaras calculen muy bien las distancias en virtud del láser. Todas estas cámaras están orientadas unos 15° hacia el suelo para obtener una exploración más adecuada, sin que se nos informe de elementos innecesarios que se encuentren muy altos y de los cuales no nos tenemos porque preocupar.

La anchura aproximada de la montura es de unos 14,5 cm y las patillas no son gruesas. Las medidas de éstas en su parte más ancha son de 1,3 cm de altura por 0,8 cm de ancho. Lamentablemente, las patillas no son plegables, lo cual le quita algo de practicidad a estas gafas a la hora de querer guardarlas cuando llegamos a un sitio donde no queremos llevarlas puestas. Para ello, hay que encontrar alguna bolsa bandolera o bolso que permita guardar las gafas y la petaca. Yo he encontrado una bandolera que me va muy bien, así como un sistema para guardar las gafas de forma segura dentro de ella. Algo que compartiré en el apartado de complementos para NIIRA, por si a alguien le interesa.

En la parte media de ambas patillas, hay sendos transductores de conducción ósea que se apoyan directamente en la zona próxima a nuestras sienes y que se encargan de transmitirnos el sonido, enviándolo directamente a la cóclea del oído interno a través de los huesos del cráneo, dejando de esa forma libre nuestras orejas para poder percibir el ruido del entorno. Estos transductores tienen unas medidas aproximadas de 2 cm de profundidad, por 1,5 cm de anchura y 2,5 cm de altura.

De la parte posterior de los dos transductores de conducción ósea surgen sendos cables que se unen en una pieza central, que a su vez continúa en un sólo cable que es el que va hacia la unidad de procesamiento de imagen, conectándose a ésta por medio de un puerto USB-C que lleva incorporado un pequeño tornillo para garantizar una sujeción más firme. Se trata de un cable un tanto rígido, similar al de los cables USB tradicionales que se conectan al ordenador.

Las gafas no tienen certificación IP contra el agua, por lo que si llueve, conviene cubrirse, guardarlas o ponerse a resguardo lo antes posible. No obstante, el sistema lleva sensores internos que avisan con una alarma en caso de problemas técnicos o incluso si las lentes están sucias.

 

La unidad de procesamiento de imagen (petaca)

Esta parte del sistema, denominada coloquialmente con el nombre de petaca, tiene forma rectangular. En la parte superior se encuentran varios botones, todos ellos etiquetados en Braille o con símbolos en relieve. Su color es negro y los botones tienen detalles en amarillo para mejorar el contraste visual. Toda su superficie son planas a excepción de la parte posterior, la cual tiene una parte central más prominente.

Su peso es de unos 350 gramos (sin el cable) y las medidas aproximadas son 7,5 cm de ancho, por 16 cm de largo, por 2 de grosor en los laterales más finos y 4 cm de grosor en la parte más gruesa de la parte trasera.

En el borde superior, centrada, se encuentra la conexión USB-C para conectar las gafas. En el borde inferior, en su tercio izquierdo, hay otra conexión USB-C para recargar el dispositivo o para conectar un powerbank externo en el caso de que necesitemos un extra de autonomía. Ambas conexiones se diferencian bien, no tan sólo por la ubicación, sino porque la superior tiene forma triangular y la inferior forma rectangular.

Esta unidad también es recomendable que no se moje para nada.

Si la sujetamos entre las manos con el cable de conexión de las gafas en la parte contraria a nuestro cuerpo, podemos observar los siguientes botones:

  • Botón de encendido/apagado. Se encuentra en la esquina superior derecha. Si se mantiene presionado durante tres segundos enciende o apaga el dispositivo (al mantener el botón presionado para apagarlo, en cuanto el sistema emite una vibración acompañada de un zumbido, ya podemos levantar el dedo). Si se pulsa brevemente activa o desactiva el estado de hibernación. Esto último va muy bien por si deseamos interrumpir la exploración momentáneamente, pero tenemos previsto reiniciarla dentro de poco, ya que así evitamos la espera del arranque del sistema. Además, de esta forma se conservan todos los parámetros que teníamos en ese instante, es decir, volumen, distancia de alcance y modo de exploración. En cambio, si apagamos el dispositivo del todo, al arrancarlo de nuevo lo único que se mantiene es el volumen. El resto de parámetros se ponen a un metro y en modo rastreo. Éste es el único botón que no está identificado con Braille o con algún símbolo en relieve, peculiaridad que lo distingue claramente del resto, además, su localización es muy clara.
  • Cursores de navegación. Estos botones son los típicos cursores para navegar por menús y están ubicados en forma de cruz. Hay un botón central que sirve para cambiar entre los modos rastreo y panorámico, y que si se mantiene pulsado durante unos tres segundos, activa o desactiva un modo silencio que enmudece el sistema sin apagarlo ni invernarlo (conviene saber que al activar este silencio, el sistema emite una vibración cada 10 segundos para advertir de ello). Luego hay Un botón superior y otro inferior dedicados a subir y bajar el volumen (hay 6 niveles). Finalmente, hay Dos botones laterales para aumentar o disminuir el rango de alcance de exploración (el sistema viene configurado inicialmente con distancias de 1, 3 y 5 metros, pero si lo deseamos, podemos solicitar que nos introduzcan medidas intermedias de 2 y 4 metros). Todos estos botones, a excepción del central, están identificados con símbolos en relieve que indican su función. Ah, y un detalle importante con respecto a los botones que gradúan el volumen, si presionamos uno de estos botones y lo mantenemos pulsado más de un segundo, aumentaremos o disminuiremos el volumen de forma rápida en la misma proporción con la que mantengamos la pulsación. Por lo que es algo a tener en cuenta para no pensar que los botones funcionan mal. Si tan sólo queremos graduar un punto, basta con pulsar y soltar el botón de forma rápida.
  • A continuación viene una hilera de tres botones identificados en Braille con las letras “A”, “B” y “C”. El primero es para acceder a un tutorial en voz sobre el dispositivo, el segundo para consultar el estado de carga de la batería (si el dispositivo se encuentren hibernación también podemos pulsarlo para saber el nivel de la batería) y el tercero no tiene asignado de momento ninguna función.
  • Finalmente, hay otra hilera de tres botones que se encuentran separados de los tres anteriores por una línea en relieve, y que están etiquetados en Braille con las letras “D”, “E” y “F”. El primero es para conectar el dispositivo vía Wi-Fi y poder actualizarlo cuando hayan nuevas versiones del firmware (para ello hay que escanear un código QR que informe del nombre de la red y de la contraseña), el segundo es para realizar un test de sonido o para permitir el acceso remoto desde la compañía Eyesynth (para solucionar problemas de funcionamiento o para modificar algunos parámetros como la velocidad de los mensajes hablados, las distancias de exploración, los niveles de volumen mínimo y máximo, o realizar un balanceado del volumen del sonido), y el tercero no tiene de momento ninguna función asignada.

 

Notas:

  • En una próxima actualización del firmware del sistema algunas funciones de los botones de la petaca se modificarán para incluir los ajustes que ahora mismo se hacen de forma remota desde Eyesynth. Cuando eso ocurra, actualizaré esta parte del artículo para reflejar los cambios.
  • Todas las medidas y pesos mencionados en la descripción del sistema no son oficiales, si no tomados por mí.

 

Acerca de los sonidos que emite NIIRA

Como ya he mencionado anteriormente, NIIRA informa de las formas y del espacio que tenemos frente a nosotros con un peculiar lenguaje abstracto. Hay algunos usuarios que lo asemejan a las olas del mar mientras que otros lo encuentran parecido al soplar del viento. Sea como sea, son como soplidos con distintas modulaciones, ondas y tono, que han sido muy estudiados y seleccionados acústicamente para que sean intuitivos, poco invasivos y para que no se produzcan cancelaciones de onda con otros sonidos presentes en el mundo real. Para ello, se emplean sonidos cuya forma de onda son puntos aleatorios en el espacio, con lo que es muy difícil que se produzca una cancelación entre ondas y se produzca solapamiento con otros sonidos.

Los fundamentos básicos de este lenguaje son muy sencillos:

  • El tono de los sonidos indica la situación del obstáculo en el plano vertical. Cuanto más agudo es el sonido, significa que está alto y tonos más graves, que está abajo. Los tonos intermedios indican distancias igualmente intermedias.
  • La ubicación de los sonidos dentro del panorama estéreo indica la situación del obstáculo a nuestra izquierda, derecha o en posiciones intermedias. Además, como el reconocimiento se realiza en tiempo real, a 60 imágenes por segundo, se puede percibir el movimiento. Por ejemplo, una persona que pase por delante nuestro moviéndose de izquierda a derecha se percibe de igual forma desplazándose por el panorama estéreo escuchado en los transductores de las gafas.
  • La distancia a la que se encuentra un obstáculo se informa a través de la intensidad del volumen de los sonidos. Un volumen flojo significa que se encuentra lejos, pero dentro del rango de exploración seleccionado, y un volumen fuerte que está muy próximo. Volúmenes intermedios corresponden a distancias intermedias. Aquí es muy importante saber siempre que distancia de exploración tenemos seleccionada en la petaca, ya que dependiendo de ella, sabremos a qué distancia corresponde el volumen que percibimos. Esto es algo que con un poco de práctica enseguida sabemos identificar.
  • Por supuesto, si no escuchamos nada es que no hay ningún obstáculo dentro del rango de exploración que hemos seleccionado. A este respecto, comentar que el funcionamiento del sistema siempre emite un muy ligero ruidito de fondo que no tan sólo no resulta molesto, sino que incluso va bien para saber si el dispositivo está en marcha. Es un sonido que no se puede confundir con la presencia de obstáculos y es tan bajo, que en el exterior ni se aprecia.

 

Lo anterior es lo básico para iniciarse con este sistema. Combinando e identificando bien toda esa información hay más que de sobra para obtener información espacial tridimensional de donde se encuentran los distintos elementos u obstáculos, incluida su altura y la distancia a la que se hayan. Luego, hay multitud de matices, y es que NIIRA también informa de formas geométricas básicas. Para esto, es muy importante el período inicial de práctica en casa, donde podemos enfocar distintos elementos con formas geométricas claras para identificar y asociar su sonido correspondiente. Además, hay multitud de trucos para reconocer mejor algunos elementos. Por ejemplo, para identificar la anchura de los obstáculos en el modo rastreo, va muy bien girar brevemente la cabeza de izquierda a derecha. Con eso sabemos su anchura. Ideal para saber si nos encontramos delante de un pivote de la acera o algo más ancho, o para reconocer vallas, pues al realizar un sutil movimiento de negación con la cabeza ante éstas, se perciben todos sus barrotes verticales. Además, en el caso del pivote, podemos diferenciarlo de un semáforo o una farola por el tono, más grave en el primero que en los segundos. Incluso podemos saber la altura del obstáculo, explorándolo con un movimiento de cabeza hacia arriba. Y tal y como ya he comentado, distingue entre formas geométricas generales, por ejemplo, no suena igual una papelera de esas que hay al lado de una pared, que una moto aparcada en una ubicación similar. Siendo las dos cosas más o menos de la misma altura, el sonido que emiten es distinto y muy distinguible. Usuarios más avanzados incluso me han dicho que no suenan igual una papelera redonda y una cuadrada, aunque bueno, yo de momento soy incapaz de distinguir esos matices tan finos. En fin, hay multitud de detalles que se van descubriendo poco a poco, bien por experiencia propia, o por la que nos comparten otros usuarios.

Y ahora fijémonos en las siguientes dos palabras que resultan clave en el aprendizaje de este peculiar lenguaje de NIIRA: “identificar” y “asociar”. Me explico: En las fases iniciales de aprendizaje con este sistema, es de vital importancia que en nuestro entrenamiento inicial dentro de casa, al explorar los diferentes elementos, nos detengamos un rato y los analicemos detenidamente. Primero identificándolos con las manos y luego examinándolos con las gafas, desde todos los ángulos, siguiendo sus siluetas, tal y cómo lo haríamos con las manos, para memorizar sus sonidos y que de esa forma el cerebro vaya asociando y aprendiendo todas estas nuevas imágenes audiovisuales, creándose un diccionario que le permita reconocer nuevamente todo ello en futuras ocasiones. Y lo mismo hemos de hacer cuando empecemos a practicar por la calle. Aunque claro, aquí ya será más difícil o incluso poco recomendable tocar según qué cosas con las manos. En ese caso nos servirá de utilidad el bastón. Y si son cosas que localizamos pero que se encuentran lejos de nuestro alcance, si nos mata la curiosidad, podemos Preguntar a alguien de confianza.

En otro orden de cosas, cabe destacar que debemos ser muy prudentes con la intensidad del volumen empleado con NIIRA, adaptándolo en todo momento al ruido del entorno en el que nos encontramos. Y es que aunque se emplean transductores de conducción ósea que dejan el oído libre para seguir percibiendo nuestro entorno con seguridad, si nos excedemos con el volumen de las gafas, nos podemos distraer demasiado y dejar de prestar atención a otras cosas. No tan sólo a los ruidos de nuestro entorno, sino a todo lo relacionado con nuestra movilidad y orientación.

En cuanto al nivel de volumen alcanzado, a mí personalmente me parece correcto. En sitios muy ruidosos como avenidas con mucho tráfico o dentro de transportes públicos como el metro y autobuses, probablemente tendremos que emplear el nivel seis, pero aun así se escucha bien. No obstante, si nos cuesta escuchar lo, desde Eyesynth nos pueden configurar el sistema a través de remoto para alcanzar un nivel aún más alto. Lo malo es que si hacemos eso, el resto de niveles suben en la misma proporción. Incluso el nivel uno. Ah, y por supuesto, también podemos reducir el nivel uno en el caso de que en sitios muy silencioso se nos antoje algo elevado. Aunque claro, el resto también se reducirán en la misma proporción.

Otra cosa relacionada con el sonido a tener en cuenta, es que en el caso de padecer algún tipo de hipoacusia, podemos solicitar a Eyesynth que nos gradúen el balanceado del volumen para adaptarlo a nuestro caso particular. De esta forma, podremos percibir el sonido adecuadamente.

Finalmente, comentar que los fundamentos básicos de este nuevo lenguaje se aprenden rápidamente, pero que los detalles más sutiles tardan más en percibirse. Desde Eyesynth explican que según la experiencia que han ido recogiendo durante todos estos años, han observado que los usuarios de media en 40 minutos o una hora ya son capaces de moverse por un espacio interior detectando paredes, puertas abiertas y obstáculos grandes, sobre todo empleando el modo rastreo. Que al cabo de una o dos semanas, dependiendo de las capacidades de orientación y auditivas de las personas, ya se perciben muchos más detalles. Y que al cabo de unas tres semanas el nivel de comprensión es bastante alto. También comentan que el aprendizaje continúa con el paso del tiempo. De hecho, se han llegado a sorprender de que hay probadores de los primeros prototipos que transcurrido más de dos años de emplear NIIRA aún siguen descubriendo nuevos detalles. Algunos de ellos realmente asombrosos que ellos mismos, los propios desarrolladores del sistema, nunca llegaron a imaginar que podrían ser percibidos.

En el canal de YouTube de Domingo Bonet, “Mundo Niira”, podréis saber más de estas gafas, así como escuchar ejemplos de sus sonidos. A continuación tenéis su enlace:

Canal de YouTube “Mundo Niira”.

 

Fundamentos neurobiológicos del sistema

Bien, antes de pasar al análisis práctico de NIIRA, creo que es muy importante ahondar un poco en algunos conceptos neurobiológicos que conforman los fundamentos de este sistema, ya que más allá de sus características técnicas tanto en hardware como software, es lo que explica realmente su funcionamiento y resultados.

Para ello, he de hablar de sinestesia, neuroplasticidad cerebral, sustitución sensorial y automatización de habilidades, ya que son cuatro importantes fundamentos en los que se basa NIIRA. No os preocupéis, seré breve e intentaré explicarlo de forma sencilla.

Sinestesia

Empezaré con la sinestesia, pues es el concepto que inició todo, inspirando a Antonio Quesada, el CEO de Eyesynth, a la hora de crear este sistema.

A ver… Como posiblemente ya sabréis, la sinestesia es una variación no patológica e innata de la percepción humana en la que algunas personas experimentan de forma automática e involuntaria la activación de una vía sensorial o cognitiva adicional en respuesta a estímulos concretos. Por ejemplo, estas personas pueden “ver” un color cuando escuchan una nota musical, “oler” los colores, o sentir el “sabor” de las palabras.

No es una mezcla ni sustitución de sentidos, es una sensación adicional. En el primero de los ejemplos, perciben un sonido correctamente, tal y como es, pero además perciben un color o una forma geométrica.

En el caso de Antonio Quesada, dice que “ve” formas geométricas cuando escucha música. Que es por lo que se le ocurrió la idea de inventar un dispositivo que hiciera lo contrario, es decir, transformar formas geométricas en sonidos y de esa forma, crear un sistema de asistencia para la movilidad de personas ciegas o con baja visión.

Así pues, el objetivo de los desarrolladores de NIIRA a la hora de que empleemos su sistema es que nuestro cerebro relacione formas geométricas con sonidos, que es algo similar a lo que ocurre en la sinestesia (es tan sólo un símil, no es que se pretenda crear ese fenómeno en nosotros, pues la sinestesia es algo innato que no se puede aprender o adquirir). Para ello, han creado e implantado en NIIRA una serie de algoritmos que traducen las formas geométricas que hay en el mundo real a unos sonidos muy peculiares que conforman todo un nuevo lenguaje “sinestésico” audiovisual, que nuestro cerebro poco a poco debe ir asimilando, traduciendo y asociando a imágenes visuales mentales de lo que tenemos delante.

Esto implica que es de vital importancia que nosotros vayamos tocando o identificando todo lo que NIIRA va captando, asociando sus sonidos con esos elementos, es decir, con sus formas geométricas. Necesitamos esa especie de “traducción” para que el cerebro vaya asociando todo ello y se cree un diccionario que le permita reconocer esos elementos posteriormente. Es vital para el proceso.

Por lo tanto, al usar de esta forma NIIRA, y de hacer lo repetida y continuadamente, nuestro cerebro finalmente se ve forzado a reaccionar, evolucionando y transformándose ante estos nuevos estímulos y aprendizaje, empezando a entrar en juego el segundo fundamento de este sistema, la “neuroplasticidad cerebral”.

Neuroplasticidad cerebral

Probablemente también estaréis familiarizados con este término de la neuroplasticidad cerebral. Un proceso neurobiológico que consiste en la capacidad de las neuronas de comunicarse entre ellas, generar conexiones, establecer nuevas rutas cerebrales, y reorganizar la estructura cerebral según la experiencia o la estimulación ambiental repetida y continua, y de esa forma, adaptarse en respuesta a la experiencia y al entorno. Pues bien, en este caso concreto, como ya he adelantado antes, el uso y aprendizaje continuo del peculiar lenguaje audiovisual de NIIRA va propiciando la Creación de nuevas conexiones o caminos neuronales entre la corteza auditiva y la corteza visual de nuestro cerebro, desembocando en lo que a su vez se conoce como “sustitución sensorial”.

Sustitución sensorial

Con este tercer fundamento seguro que estaréis más que familiarizados, pues la sustitución sensorial hace referencia al fenómeno mediante el cual la información sobre los objetos y el ambiente que normalmente se adquiere a través de uno de los sentidos, por ejemplo la visión, se obtiene por otro sentido, la audición, el tacto, o en este caso a través de NIIRA, que es una peculiar variedad del sentido del oído, pues trae asociado información de elementos geométricos/espaciales, un potente estímulo sensorial que se podría decir que con el paso del tiempo adopta la función de un “nuevo sentido”.

Todo lo anteriormente expuesto conlleva una evolución sensorial en la que nuestro cerebro, mediante estos cambios neurobiológicos, finalmente es capaz de activar, reorganizar y reutilizar áreas cerebrales inactivas, en este caso la corteza visual occipital, y de esa forma interactuar con el entorno de manera más eficaz, lo cual permite que nos adaptemos y que asimilemos el sistema NIIRA, notando cada vez más detalles al emplearlo y sacándole mucho más partido.

Pero aquí no acaba todo, que va. Aún nos queda otro paso por conseguir en esta neuro evolución y reorganización cortical funcional. Y es que con el transcurrir del tiempo, a base de ir usando cada vez más estas gafas, un buen día el cerebro hace como un “clic” y de repente nos damos cuenta de que todo encaja, que es super natural, inteligible y que ya no requiere tanto esfuerzo voluntario por nuestra parte. Acabamos de experimentar lo que se denomina la “automatización de una habilidad”.

Automatización de habilidades

Y ya hemos llegado al cuarto y último fundamento: la automatización de habilidades, también llamada coloquialmente “hacer clic” o “hacer switch”. Un proceso que sobreviene cuando una tarea muy repetitiva, continua y prolongada en el tiempo fuerza al cerebro a adaptarse realizando cambios neurobiológicos en la plasticidad sináptica y en la eficiencia de las redes neuronales asociadas con la tarea en cuestión, formando nuevos circuitos neuronales y conexiones sinápticas más eficientes. Lo cual conlleva Que una tarea que inicialmente requiere atención consciente y control cognitivo pase a ser ejecutada de manera más automática, liberando recursos mentales para otras actividades.

Vamos, que aplicando esto a NIIRA, nos encontramos nuevamente que la práctica continua con estas gafas obliga al cerebro a extender aún más la evolución neurobiológica que ya le ha provocado este sistema, pues se ve obligado a responder a esa experiencia repetida, produciéndose de nuevo una plasticidad sináptica que fortalece las conexiones y la formación de patrones neuronales específicos que desembocan en una mayor eficiencia, fluidez y finalmente, en la automatización. Y curiosamente, la consecución de todo este proceso es algo que suele manifestarse de forma espontánea. De ahí el nombre coloquial de “hacer clic”, pues es lo más indicado para describir ese momento en el que algo que previamente requería esfuerzo consciente y concentración, pasa a ser realizado de forma más fluida, natural y automática.

Os explico esto último con algo muy gráfico. Veréis… Todos los usuarios de NIIRA con los que he hablado refieren algo muy curioso y alentador. Y es que de repente, sin aviso previo, un buen día observan estupefactos que al salir a la calle con las gafas notan que sus sonidos tienen mucho más sentido, que éstos encajan como de forma natural, sintiéndose más cómodos, relajados, y que les proporcionan una percepción espacial visual mental bastante más clara. Y esto ocurre de un día para otro. Como si ciertamente un buen día el cerebro “hiciese Clic”, y a partir de ese momento lo que les costaba mucho esfuerzo voluntario de atención y que incluso en ocasiones parecía ininteligible, se entiende mucho mejor, de forma automática, casi inconsciente. Además, comentan que esto suele ocurrir más de una vez. Sobre todo en los primeros meses del aprendizaje de NIIRA.

Probablemente estaréis pensando que esto de la automatización de habilidades es algo que le ocurre a todo el mundo y con cosas muy comunes. Así es. Pasa al aprender a tocar un instrumento musical, al ir en bicicleta de dos ruedas, al conducir un coche, con la mecanografía, con los idiomas, etc. Ejemplos claros de tareas que inicialmente requieren una concentración y esfuerzo voluntario considerables, pero que finalmente se convierten en algo automático.

Por supuesto, también hay ejemplos similares a NIIRA en los que se busca obtener la información que normalmente nos llega por medio de la visión a través de otro sentido como el oído. Me refiero a la habilidad de la ecolocación, en la que hay algunas personas ciegas que son realmente unos cracks, y que la han automatizado hasta tal punto que les resulta muy natural a la par que útil (por si no lo sabéis, esta habilidad consiste en emitir sonidos, habitualmente clics con la boca, e interpretar los ecos que rebotan de los objetos circundantes, lo que permite formar una imagen mental del entorno. Es decir, representar imágenes visuales en el cerebro a través del sonido. Aunque bueno, muchos empleamos esta misma técnica sin llegar a emplear la boca, simplemente fijándonos en otras cosas, por ejemplo, en la reverberación que produce el roce del bastón por el suelo, en cómo resuena ésta ante algunos obstáculos y el espacio que hay a nuestro alrededor, y obteniendo información de todo ello).

También tenemos ejemplos muy conocidos en los que se “sustituye” la vista con el sentido del tacto. Sin ir más lejos, el aprendizaje del Braille. Como sabéis, al principio cuesta mucho. Hay que pensar en los puntos que se tocan, en su traducción a la escritura en vista… Pero hay un momento en el que de repente todo va más fluido, dejas de pensar en los dichosos puntos, y visualizas claramente en la cabeza lo que estás leyendo. Otro ejemplo es el caso del famoso y añorado Optacom de la compañía Telesensory Systems, un dispositivo para el que hacía falta mucha práctica y aprendizaje, pero que había personas que lo empleaban con gran facilidad, y cuyo dominio llegaba en ocasiones de repente, como si tras multitud de horas de esfuerzo de aprendizaje voluntario el cerebro hiciera “clic”, y al momento todo tuviera sentido. Y finalmente, y perdón por enrollarme tanto, os comento un último ejemplo que vivió en persona nuestro compañero Enrique Varela y que quedó documentado en una tesis doctoral en la que participó como sujeto de estudio, llamada “Visión Táctil”, llevada a cabo en la Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid. Este estudio tenía el objetivo de investigar como las personas ciegas podían llegar a desarrollar neuroplasticidad de áreas sensoriales visuales por medio de un sistema sustitutorio de estimulación táctil pasiva conformado por una matriz de puntos vibratorios, haciendo “ver” a las personas ciegas a través del tacto de la palma de las manos, y de esa forma, asentar los fundamentos de un posible dispositivo sensorial táctil no tan sólo para las personas ciegas, sino para todo el mundo. Pues bien, a Enrique aquí también le ocurrió lo mismo. De repente, un día algo que le estaba costando muchísimo esfuerzo y que tan sólo eran como cosquillas en la mano, pasó a producirle una visión gráfica mental bastante clara. Y fue algo que quedó documentado en el electroencefalograma que le estaban realizando en ese mismo instante, apreciándose la activación de la corteza visual de la región occipital, sorprendiendo muy gratamente a los investigadores.

Estudios preliminares con NIIRA

Eyesynth también ha llevado a cabo estudios preliminares que han demostrado la transformación cerebral que se produce en los usuarios que lo emplean.

Estos estudios se realizaron en dos fases: en la primera se practicaron resonancias magnéticas a algunos futuros usuarios de NIIRA mientras escuchaban algunos de sus sonidos. Luego, estas personas empezaron a emplear y a entrenar con las gafas durante una semana durante dos horas diarias. Tras ello, en una segunda fase, Se repitieron las resonancias magnéticas y se observó que al escuchar los mismos sonidos empleados durante la primera fase del estudio, al haberse llevado a cabo ya una asociación de éstos con sus respectivas imágenes visuales mentales, se empezaban a activar algunas áreas de la corteza visual del cerebro ubicada en el área occipital.

Gracias a estos estudios también se pudo observar que se llegaba a excitar incluso la corteza superior, que es la que se encarga de detectar el movimiento. Esto es así, porque como NIIRA toma y procesa las imágenes en tiempo real 60 veces por segundo, eso se percibe directamente en la corteza superior, la cual también se estimula y se suma a la transformación neuroplástica que se va llevando a cabo en el cerebro al ir empleando este sistema.

Todo esto que ocurre al emplear NIIRA puede parecer algo de ciencia ficción, pero nosotros mismos, las personas ciegas, somos un claro ejemplo de esta neuroplasticidad cerebral. Si miramos hacia atrás, a cómo eran nuestros sentidos al poco de perder la vista y los comparamos con cómo son actualmente, somos plenamente conscientes de que somos capaces de percibir muchísimas más cosas, muchas de ellas inalcanzables para otras personas que no han perdido la vista. Por lo que no están raro ni fantasioso que el empleo de NIIRA nos lleve un peldaño más arriba en la percepción espacial de nuestro entorno. No es más que un nuevo estímulo sensorial, que nos permite seguir evolucionando y potenciando nuestro cerebro. Sin duda, todo un reto que ciertamente, precisa de cierto esfuerzo de perseverancia y disciplina, pero no más del que ya hemos recorrido y asimilado desde que perdimos la vista.

Por si os interesa todo este tema y queréis profundizar más en ello, recientemente, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid han publicado el Trabajo Fin de Master en rehabilitación visual titulado “Revisión bibliográfica: neurociencia y cognición espacial en personas con ceguera”. Es interesante, porque se profundiza en todo este fenómeno de la neuroplasticidad y la reorganización funcional de las áreas corticales en personas ciegas. Además, se hace referencia a una gran bibliografía de otros estudios relacionados con este tema, incluidos algunos en los que se han usado dispositivos electrónicos de sustitución sensorial, y de cómo su uso ha demostrado este fenómeno en personas ciegas. Todo ello directamente relacionado con las posibilidades de NIIRA. Podéis consultar el documento en este enlace:

Trabajo Fin de Master de la Facultad de Medicina de Valladolid.

 

Y si tenéis también curiosidad por el estudio de la Universidad Complutense de Madrid en el que participó Enrique Varela, y en el que también podéis encontrar datos interesantes sobre la neuroplasticidad de áreas sensoriales visuales, titulado “Visión táctil: una forma de reconocimiento espacial mediante estimulación táctil pasiva en sujetos invidentes”, podéis consultar el siguiente enlace:

Estudio de la Universidad Complutense de Madrid.

 

Y ya está… ¡Que anda que no me enrollo! Pasemos ya a cosas más prácticas.

 

Advertencias y recomendaciones

Bien. Como ya habéis podido apreciar a lo largo de este extenso artículo, NIIRA es un dispositivo ciertamente peculiar, cuyo aprendizaje y asimilación se salen de lo común. Por ello, antes de sumergirnos en su análisis práctico, creo que es necesario subrayar algunas recomendaciones importantes:

  1. De la misma forma que en los fundamentos neurobiológicos de NIIRA hay cuatro conceptos clave, en su aprendizaje y asimilación también hay cuatro palabras vitales, que no son ni más ni menos que práctica, perseverancia, paciencia y confianza. Vamos, que no es un dispositivo para las personas que quieren la inmediatez en todo. Requiere de esas cuatro cosas, y además, en dosis generosas. A ver… su funcionamiento es sencillo, los sonidos que emite tienen una lógica también inicialmente muy asequible y fácil de aprender, pero cuando nos ponemos a usarlo en serio, sobre todo al salir a la calle en modo panorámico, la cosa se “anima” y requiere que previamente llevemos a cabo un aprendizaje ordenado, coherente y asequible. Vamos, que hay que ir paso a paso pacientemente, cumplimentando unas fases antes de pasar a las siguientes, perseverando y sin perder la confianza tanto en el potencial que tiene nuestro cerebro para evolucionar y adaptarse a los nuevos estímulos sensoriales, como en el propio potencial de NIIRA, y en todo ello son necesarias esas palabras clave. Sin ellas, este sistema es poco probable que se llegue a asimilar, y una de dos, se devuelve o termina dentro de un cajón, lo cual es una pena, porque no es precisamente barato y tiene mucho potencial para sernos realmente útil.
  2. Otra cosa que tenemos que tener muy claro antes de iniciarnos en el empleo de este dispositivo es que no hay que correr en el afán de evolucionar lo más rápido posible, ni dejarse llevar por la curiosidad e impaciencia. Ya lo he comentado en el punto anterior. Hay que ir paso a paso. Cimentando bien ciertas habilidades y experiencias antes de pasar a otras más avanzadas. Y esto lo digo por experiencia propia. Yo, debido a mi espíritu aventurero y curioso, e incluso por mi afán impaciente de querer correr, enseguida quise emplear su modo panorámico sin estar preparado para ello, y esa es la forma más rápida de desmoralizarse al emplear NIIRA. Es un modo realmente abrumador cuando no se está preparado para entenderlo. Todos los consejos que se lanzan desde Eyesynth y por parte de los otros usuarios que ya lo dominan tiene su razón de ser. Mi entusiasmo y mi intrepidez me cegaron y apenas preste atención a esos consejos. El resultado: decepción, desmoralización y pensar que uno no está hecho para este dispositivo. De hecho, incluso me planteé desistir y devolverlo. Afortunadamente, ese pesimismo me duró pocas horas. Tras una noche de sueño reparador, amanecí con una idea clara: ¿por qué iba a tener que ser yo distinto de tantas otras personas que han conseguido asimilar NIIRA? Aún tenía mucho tiempo por delante y nada que perder por intentarlo. Así pues, reflexioné acerca de mis errores. Aprendí de ellos. Bajé de nuevo a configuraciones más asequibles y realistas para mi nivel de control, redirigiendo mi entrenamiento y gracias a todo eso, y a los inestimables consejos de otros usuarios, finalmente he conseguido asimilarlo. Y no es tan complicado cuando se hace de forma correcta.
  3. Así pues, pese a lo expuesto en los dos puntos anteriores, no hay que asustarse. Que va, para nada. No es tan difícil hacerse con este sistema. Si se hace de forma correcta, le ponemos ganas, disciplina y le dedicamos un mínimo de práctica diaria, tenemos muchas posibilidades de salir airosos. También es importante creer en nosotros mismos, en esa facultad neuroplástica que ya hemos experimentado a lo largo de nuestro proceso de perder la vista, y que nos ha permitido desarrollar más el resto de sentidos y orientación, así como confiar en la eficacia de NIIRA.
  4. Es muy recomendable que ante cualquier duda o problema en la fase inicial de aprendizaje, se acuda a Eyesynth o a otros usuarios que ya tienen experiencia y que han pasado también por lo mismo que nosotros. De hecho, la empresa ha creado un grupo de Telegram de uso exclusivo para los usuarios en el que también están presentes algunos miembros de Eyesynth. Es recomendable ingresar en él, y de esa forma, tener a mano ese soporte, a la vez que se está al tanto de posibles novedades.
  5. Conviene saber que en las primeras fases de la asimilación del sistema, puede que haya algún día en el que cueste más entender los sonidos de NIIRA y que nos sintamos incómodos con ellos. Esto es algo que más de un usuario refiere, pero que a mí personalmente no me ha ocurrido. Éstas personas lo achacan a que la noche anterior han dormido mal, a que han tenido un día especialmente agotador y que se encuentran cansados e irritables, o a que andan preocupados por algún tema al que no dejan de darle vueltas a la cabeza. Como se puede apreciar, todo ello relacionado con la fatiga mental y la falta de concentración. Por lo que no es de extrañar que en una fase inicial en la que el cerebro está adaptándose a un nuevo estímulo sensorial, si éste tiene un mal día y está fatigado, el rendimiento puede bajar. Pero bueno, también mencionan que es algo temporal que se soluciona con unas horas de descanso.
  6. Nunca hay que descuidar nuestras habilidades de movilidad y orientación. Ya seamos usuarios de bastón o de perro guía, que las gafas no nos despisten. Sobre todo durante las primeras salidas a la calle. Por eso es muy importante que al principio entrenemos en un recorrido conocido en el que no haya peligros.

En relación al punto anterior, por favor, no incrementemos aún más nuestra dificultad para adaptarnos a tanta información en esos primeros días, sumando a NIIRA otros auriculares para escuchar música, podcast o incluso indicaciones de aplicaciones tipo GPS. Esto último puede resultar muy útil y conveniente, pero al principio, al caminar por un recorrido sobradamente conocido no será necesario. Más adelante ya podremos hacerlo, pero siempre empleando auriculares que no nos tapen los oídos. Aunque claro, para esto último hay un problema, y es que los auriculares de conducción ósea existentes en el mercado no se pueden emplear conjuntamente con las gafas NIIRA. Pero hay alternativas. Por ejemplo, los auriculares Sony Linkbuds. Por otro lado, ahora se están poniendo de moda unos auriculares tipo “gancho de oreja” que dejan lo que es el altavoz del auricular justo por encima del conducto auditivo, pero sin obstruirlo para nada. Un claro ejemplo de ello son los Shokz OpenFit. Aunque bueno, hay otros similares más baratos que en principio pueden ir bien, pero en los que hay que fijarse si su parte anterior choca con los transductores de las gafas. Por ejemplo, estos BlitzMax

que se han popularizado he podido comprobar que chocan y no sirven. A mí personalmente, los Shokz OpenFit se me integran perfectamente con las gafas, pero claro, hay que tener en cuenta el tamaño de cabeza. Puede que a algunas mujeres u hombres con cabezas pequeñas no les sea posible combinar ambos dispositivos. Y en cuanto a lo de escuchar música y podcast durante nuestros desplazamientos a pie, mi recomendación es que nunca se haga. Independientemente de nuestra experiencia. Por la calle tenemos que ir muy concentrados y atentos. A no ser que lleguemos a algún parque y nos sentemos un rato, o que vayamos en transporte público y queramos distraernos.

  1. Es muy importante prestar atención a nuestra postura mientras llevamos estas gafas. Al principio, al tener que ir concentrados en su manejo y en la información que nos proporciona, así como en el resto de técnicas de movilidad y ruidos del entorno, tendemos a ir algo tensos. Esto, sumado a que inicialmente se va a usar el modo rastreo, con el que debemos ir haciendo movimientos muy sutiles con la cabeza hacia un lado y otro para explorar algunos detalles que no estén directamente en nuestra trayectoria directa, puede provocar cierta sobrecarga y tensión en la musculatura de las cervicales y el tercio superior de la espalda. Así pues, debemos ir atentos pero relajados. Siendo conscientes de la posición de nuestros hombros, realizando de tanto una comprobación de cómo los llevamos. Por ejemplo, haciendo un encogimiento de hombros hacia arriba, mientras inspiramos por la nariz, y luego exhalarlo por la boca mientras los dejamos caer por completo hacia abajo, para relajarlos. Sintiendo la diferencia entra la posición de tensión inicial y la de relajación alcanzada al final. Además, nos tenemos que mentalizar y autoconvencer de que no tenemos por qué ir tensos. Que se puede confiar en estas gafas. Que cualquier obstáculo que haya delante será captado en tiempo real. Algo que al ir comprobando personalmente a medida que pasen los días, nos permitirá ir más relajados y confiados.
  2. Finalmente, permitidme que vuelva a remarcar algo que ya he comentado anteriormente y que también hacen desde Eyesynth. Me refiero a que este sistema no pretende ni puede sustituir al bastón o al perro guía. Tan sólo es un complemento más. Eso sí, uno que va más allá de esos otros sistemas y que nos aporta un extra de información muy valiosa e innovadora. Así pues, hay que tener muy claro que todo suma y que no hay que descuidar nada: la percepción auditiva del entorno, la orientación espacial natural, la ecolocación, la propiocepción, las técnicas de movilidad con el bastón o el perro guía, la información que proporciona NIIRA… Todo ello se complementa y es tan sólo cuestión de tiempo que se integre en nuestra capacidad de percepción y de desplazarnos por el entorno. También me veo obligado a dejar claro que este sistema no devuelve la vista de ninguna forma, tan sólo suministra una nueva fuente sensorial que permite crearnos una imagen mental visual de lo que tenemos ante nosotros, lo cual es muy distinto.

 

Análisis y notas prácticas

Bien. Ya se acabaron las advertencias y recomendaciones. Pasemos a cosas más prácticas. Algunas de ellas ya las he ido mencionando brevemente a lo largo de las anteriores líneas, otras volverán a aparecer en el siguiente encabezado del posible plan de entrenamiento, pero aquí las desarrollo más, y por supuesto, hay cosas nuevas.

  1. Para empezar, comentar que yo soy una persona ciega sin resto visual funcional (tan sólo veo algo de luz pero que ni tan siquiera sirve para detectar bultos). Comento esto para que sepáis cuál es mi grado de visión y qué sistema auxiliar de movilidad empleo, ya que tanto el análisis práctico como las notas que aparecen en este apartado están elaboradas desde este perfil concreto. Así pues, esto os ha de servir de punto de partida para que podáis adaptar a vuestro caso particular todo lo expuesto en este apartado.
  2. Este dispositivo está claramente enfocado a lo que más nos preocupa a las personas ciegas y con baja visión: la movilidad tanto en el exterior como en el interior de edificios o instalaciones, consiguiendo gracias a ello una mayor seguridad, confianza y autonomía personal en nuestros desplazamientos. Asimismo, también sirve para tomar consciencia de los espacios en los que nos encontramos, pues nos permite explorar distancias, formas e incluso reconocer algunos elementos que ya hayamos identificado previamente, y gracias a todo ello, crearnos una imagen visual espacial mental de ese entorno.
  3. Esto ya lo he explicado en el apartado de los sonidos, pero como es de vital importancia, lo vuelvo a comentar aquí: Al emplear las gafas es muy importante no limitarnos a escuchar los sonidos que emiten. Siempre que podamos debemos asociar esos sonidos con lo que equivalen en el mundo real. En primer lugar, tocando el elemento detectado con nuestras manos. Para identificarlo. Si esto no es posible, explorándolo con el bastón. Y si no se encuentra a nuestro alcance, pero tenemos mucha curiosidad por saber qué es, preguntando a alguien. Una vez lo hemos identificado, hay que pasar a explorarlo con las gafas, si es posible incluso siguiendo toda su silueta desde todos los ángulos, tal y como haríamos si lo tuviésemos entre nuestras manos. Así es como nuestro cerebro asocia los sonidos con esos elementos o formas geométricas y va aprendiendo el nuevo lenguaje audiovisual. Es decir, que necesita la traducción para asociar y crear ese nuevo vocabulario de representaciones geométricas mentales, creándose un diccionario que le permita reconocer posteriormente todo ello.
  4. En referencia al modo rastreo:

 

  • Como recordaréis, este modo nos proporciona una ventana de exploración correspondiente al centro de lo que estamos enfocando. Concretamente, es como si mirásemos a través de una franja o columna que tiene una amplitud horizontal de 10 centímetros de ancho y con un ángulo de visión vertical de 41°. Siempre tiene la misma anchura, pero cuanta más distancia seleccionamos en el dispositivo, el campo vertical de exploración se va ampliando a lo lejos. De hecho, en cuanto seleccionamos tres metros, a no ser que seamos muy altos, es sencillo captar simultáneamente el suelo y obstáculos aéreos. Ah, y en cuanto al sonido, éste es en mono, ya que corresponde tan sólo al centro de lo que se enfoca.
  • Pues bien, este modo, a pesar de la reducida ventana de exploración que nos proporciona, es la forma ideal para aprender a manejar NIIRA o para emplearlo en determinados escenarios. Incluso se comporta muy bien a la hora de desplazarnos por la calle. Como tan sólo obtenemos información sonora de esa franja espacial concreta, es mucho más tranquilo y relajado acústicamente en comparación al modo panorámico.
  • Eso sí, si empleamos este modo por la calle, deberemos ir realizando un ligero arco con la cabeza hacia un lado y otro. De esa forma iremos captando posibles obstáculos que nos pasarían inadvertidos si mantenemos la cabeza fija al frente en todo momento. Sobre todo, posibles elementos que nos puedan impactar de cintura para arriba, pues el bastón no los detectará. Para realizar ese arco exploratorio con la cabeza basta con muy poco giro, simplemente como si quisiéramos negar de forma muy sutil, porque al tener configurada una distancia de por ejemplo tres metros, es suficiente con realizar muy poco movimiento para poder explorar una gran zona al final de la distancia abarcada. Sería distinto si tan sólo tuviésemos seleccionada la distancia de un metro, ahí sí que hay que mover un poco más la cabeza para explorar los lados, pero a distancias tan largas, el movimiento tiene que ser mucho menor.
  • En cuanto a obtener información del suelo o de posibles obstáculos aéreos, como el ángulo del campo visual vertical es de41°, no hay problema. Si llevamos la cabeza erguida no nos tenemos que preocupar de nada que nos pueda dar en la cabeza, y si queremos obtener información del suelo tenemos que emplear medidas de exploración de tres o más metros. Si somos muy altos, al emplear tres metros deberemos realizar una muy breve inclinación de cabeza hacia abajo. Es lo que tengo que hacer yo, que mido 1,80 metros. Pero es tan ligera que no resulta incómoda, así mismo, tampoco noto que con ello descuide para nada los posibles obstáculos aéreos. He seguido recibiendo información de ellos.
  • Es súper útil ir escuchando el ruido grave y sordo que emite la captación del suelo, similar al producido por el rodar de las ruedas cuando vamos en el interior de un vehículo. Nos permite estar atento de posibles obstáculos en el suelo, así como de la presencia de escaleras de bajada, y es una forma de saber que el dispositivo funciona correctamente cuando no hay otro tipo de obstáculos (por supuesto, el sistema también localiza escaleras de subida, pero bueno, para ello no es necesario ir percibiendo el sonido del suelo, pues se muestran como algo por delante nuestro que asciende hacia arriba).
  • Vamos, que si tan sólo nos preocupa lo que –tenemos delante en nuestra línea directa de colisión y no queremos percibir muchos sonidos, este modo rastreo ya de por sí es una herramienta muy buena. Por supuesto, deberemos ir realizando esos breves movimientos de cabeza para abarcar más campo, sobre todo si necesitamos buscar un punto de referencia en nuestros desplazamientos que no se encuentre justo en nuestra trayectoria directa.
  • A mí personalmente me gusta mucho emplear este modo en la calle para determinar la anchura de algún obstáculo, o para encontrar el paso libre en zonas estrechas. Por ejemplo, si ha aparcado un coche en la acera y queremos bordearlo e incluso mirar si hay paso libre entre él y la pared, con este modo todo eso se consigue muy bien. Y si nos encontramos con un andamio en el que hay un paso estrecho, también va estupendamente para mantenernos centrados. Por supuesto, todo esto también se puede hacer con el bastón, pero las gafas aportan un extra de seguridad y confianza, llegando a detectar cosas a más distancia, y sobre todo, posibles obstáculos de cintura para arriba. Otros usuarios mucho más avanzados también utilizan el modo rastreo en sus desplazamientos, sobre todo para esto último que he comentado, para determinar la zona de paso cuando hay obstáculos algo complicados. Vamos, que el modo rastreo no es únicamente para principiantes, es muy útil en determinadas circunstancias.
  • Yo, tras cometer el error de aventurarme por la calle demasiado pronto con el modo panorámico, después me encontré muy pero que muy a gusto con el modo rastreo. Por sí mismo y según mi parecer, ya es una forma muy cómoda, tranquila y segura de reforzar nuestros desplazamientos. De hecho, simplemente usando ese modo yo ya tenía claro que me iba a quedar con estas gafas. En más de una ocasión me avisó y salvó de algunos obstáculos que yendo tan sólo con el bastón suponen verdaderos sustos: coches aparcados en las aceras frente a los vados, motos aparcadas igualmente encima de la acera debajo de algún balcón, los famosos pivotes que hay en las aceras para evitar que los coches no se suban a éstas (sobre todo si han tenido la genial idea de ponerlos en medio de los pasos de cebra, tal y como ocurre en mi barrio), plantas de un parque que sobresalen a la zona de paso por la acera a la altura de la cabeza, incluso ya he tenido el gusto de encontrarme con una valla en medio de la acera debido a que hubo algún escape en un local y tenían puesta una bomba para achicar agua. Vamos, que este tipo de obstáculos son plenamente captados por las gafas tanto en el modo rastreo como en panorámico. Y a mí, cada vez que NIIRA me advertía de alguna de estas cosas, me suponía toda una alegría, produciéndome una espectacular sonrisa de oreja a oreja.

 

  1. En cuanto al modo panorámico:

 

  • Como recordaréis, en este otro modo se explora y analiza un área bastante más extensa. Aquí sí que tenemos ángulos de exploración tanto en horizontal como en vertical. Concretamente tenemos unos FOV horizontal de 64 grados, vertical de 41 grados y diagonal de 72 grados, y el sonido se escucha en panorama estéreo.
  • Sin duda, es la forma ideal para desplazarnos por la calle. El panorama estéreo y el ángulo de visión horizontal que proporciona son sus puntos fuertes en comparación con el modo rastreo.
  • La pega es que cuesta bastante dar el salto de rastreo a panorámico. Principalmente si somos de los que solemos ir caminando cerca de las paredes, o nos movemos por zonas donde las aceras son relativamente estrechas. Ya que al pasar a este modo y ampliarse tanto el ángulo de exploración lateral, sobre todo a tres metros, se recibe mucha información de las paredes, y como está son altas y con una superficie lisa, el sonido correspondiente es bastante fuerte, lo cual puede enmascarar el resto de sonidos provenientes de otros elementos u obstáculos que nos encontremos en nuestra trayectoria. Pero bueno, hay un truquito que permite poder dar el salto a este modo en la calle cuando ya tenemos lo suficientemente controlado el modo rastreo. Se trata de reducir la distancia de los tres metros que posiblemente estamos empleando en rastreo a tan sólo dos metros. De esa forma el ángulo de visión no es tan amplio y se puede asimilar mejor. Eso sí, hay que girar ligeramente la cabeza hacia el lado contrario de las paredes para que la información proveniente de éstas no nos abrume y poder percibir bien otros obstáculos. Si mantenemos los tres metros, hay que girar bastante más la cabeza, y como al principio no estaremos acostumbrados a ello, nos resultará poco natural caminar con la cabeza tan girada e incluso puede que nos haga desviarnos de nuestra trayectoria en línea recta, pues el cuerpo tiende a desviarse hacia dónde miramos. De todas formas, no hay que preocuparse, porque esta modificación tan sólo se tiene que emplear unos pocos días. Enseguida nos hacemos con la técnica adecuada para percibir la información justa y necesaria de las paredes y se puede volver a subir la exploración a tres metros de distancia (en el posible plan de entrenamiento se explica este proceso más detenidamente). Por supuesto, mientras tanto, deberemos tener presente en todo momento que estamos caminando con sólo dos metros de antelación a posibles obstáculos y caminar algo más despacio. Otra pega de caminar con dos metros, es que si queremos obtener información del suelo, deberemos inclinar la cabeza hacia abajo bastante. Pero bueno, por eso es aconsejable que durante el plan de entrenamiento practiquemos con las gafas única y exclusivamente en una zona bien conocida donde no haya peligros. Además, como vamos con el bastón y más despacio, cualquier posible obstáculo imprevisto que haya en el suelo será detectado sin problemas.
  • En relación con lo de que hay que girar la cabeza ligeramente hacia el lado contrario de la pared junto a la que estamos caminando, he de comentar algo que llama la atención pero que no supone ningún error del sistema. Pues bien, en esta situación se observa que si somos usuarios de bastón y lo llevamos en la mano derecha, cuando caminamos con una pared próxima a ese lado derecho, no nos vemos obligados a girar tanto la cabeza hacia el lado contrario en comparación a cuando la pared se encuentra a nuestro lado izquierdo. Esto es debido a que cuando vamos junto a la pared del lado derecho, al llevar el bastón en ese lado, vamos un poquito más separados de la pared que cuando la llevamos a nuestro lado izquierdo. Y esa mínima diferencia ya supone que tenemos que girar algo menos la cabeza. Es algo curioso, pero perfectamente comprensible y que hay que tener en cuenta para no extrañarnos.
  • Uno de los puntos fuertes de este modo es el sonido en estéreo. Es muy fiel a lo que están captando las cámaras en ese instante en tiempo real, pues el sistema procesa a una velocidad de 60 imágenes por segundo. Es sorprendente escuchar como las personas van pasando por nuestros laterales, con un sonido que yo identifico con el de naves espaciales que pasan a mayor o menor volumen dependiendo de su proximidad. Incluso si pasan grupos de varias personas, se pueden identificar cuantas van en el grupo. Además, con un sonido muy característico que según mi experiencia no se puede confundir con nada más. La velocidad de captación es tan alta que si nos paramos delante de un ascensor cuyas puertas se abren lateralmente, el sonido se refleja perfectamente en las gafas, yendo de un transductor hacia el otro. Y lo mismo pasa cuando estamos esperando en un semáforo de peatones a que se ponga en verde iban pasando los coches. Algo también muy útil es que si vamos caminando por una acera a cuyo lado tenemos pivotes para que no se suban los coches a ésta, vamos escuchando como su sonido va pasando a nuestro lado. En este caso el sonido siempre está en el transductor del lado correspondiente, pero va ascendiendo y descendiendo de volumen asemejándose al desplazamiento real. Con un poquito de práctica, cuando sentimos que el volumen está en su ápice, si alargamos el bastón hacia el lateral, podemos tocarlos con certera puntería. El sonido proveniente de estos pivotes es de una frecuencia entre media y grave, correspondiente a su altura. En fin. Podría mencionar muchos ejemplos de elementos que se mueven, pero no acabaría.
  • Cabe destacar que en este modo es muy distinto el poder localizar algo con precisión tal y como se hace en el modo rastreo. Me explico: en el modo rastreo, si nos aproximamos a un cruce en el que hay un pivote en la acera frente al paso de cebra, como vamos haciendo un ligero movimiento de barrido con la cabeza, en cuanto la franja de exploración de 10 centímetros capta el pivote, escuchamos su sonido correspondiente. Entonces, al irnos acercando, es muy sencillo ir haciendo un sutil movimiento de negación con la cabeza para mantenerlo siempre localizado y calcular con precisión a qué distancia tenemos que pasar sin chocar con él. En cambio, en el modo panorámico el pivote se capta de forma distinta. De repente su sonido aparece ahí, dentro de todo el campo visual (os recuerdo que aquí no tenemos que ir realizando un barrido con la cabeza. A no ser que queramos enfocar el campo de exploración hacia un lado concreto). Así pues, en cuanto la distancia de exploración configurada percibe el pivote, éste aparece inmediatamente, y se capta como en tres dimensiones. Es un sonido muy distinto al que se percibe en rastreo, y cuesta más localizarlo con precisión tal y como se hace en ese otro modo. Yo, ahora mismo estoy inmerso en la fase de practicar con esto. Y poco a poco voy identificando como es su sonido y entendiendo como integrarlo en mi marcha para esquivarlo sin necesidad de tocarlo con el bastón. Tengo que desplazarme ligeramente hacia un lado u otro hasta que el sonido proveniente del pivote quede dentro del panorama estéreo en una posición intermedia entre centrado y lateral. Justo en ese instante ya es cuando tengo vía libre y puedo pasar sin chocarme con él. Y lo mismo ocurre con otros elementos urbanos como semáforos, aunque en este caso es mucho más sencillo ubicarlos, pues son mucho más altos y el sonido es más evidente que el de los pivotes. Como veis, esto es como un juego. Me recuerda a aquellos juegos de coches en los que tenemos que pilotar un deportivo guiándonos por los sonidos correspondientes a los laterales del circuito, o incluso adelantar simultáneamente a coches más lentos, esquivándolos. Vamos, que a mí todo esto me está suponiendo un entretenimiento y una aventura. Con la salvedad de que a diferencia con uno de esos juegos de coches, aquí me está sirviendo para conseguir una movilidad y autonomía personales inimaginables hasta ahora. Incluso le estoy cogiendo el gusto a salir de casa por el mero hecho de pasear un rato.
  • No obstante, tal y como he comentado antes, el modo rastreo nos seguirá siendo siempre muy útil, independientemente de la experiencia que alcancemos, sobre todo para calcular la zona libre de paso frente a obstáculos complejos o zonas muy estrechas como andamios.

 

  1. En todo momento tenemos que tener muy claro en qué escenario nos estamos moviendo y que parámetros de las gafas se ajustan más a él, para de esa forma obtener una exploración útil y no terminar abrumados con demasiada información. Todo esto se consigue jugando con los dos modos y con las distancias. Por ejemplo, en espacios exteriores, si estos son muy abiertos lo más útil es el modo panorámico a 3 o incluso cuatro metros. En zonas con aceras intermedias el panorámico a tres metros va genial. Mientras que en zonas angostas con aceras muy estrechas, dependiendo del nivel de dominio, lo mejor es usar el panorámico a tres o incluso dos metros, o emplear el modo rastreo a tres metros. Y si vamos por un sitio con muchísima gente donde se camina despacio, para no abrumarnos con demasiados sonidos y terminar apagándolas, lo más adecuado puede que sea el modo rastreo tan sólo a un metro, ya que el bastón ya nos protege de la gente u otros posibles obstáculos bajos, y como se camina despacio las gafas nos avisarán del choque inminente con un posible obstáculo aéreo, que quieras o no, ya es una gran ventaja que nos puede salvar de un buen golpe o de incluso algo peor. Por otro lado, en el interior de edificios, también hay que tener en cuenta la amplitud de los espacios. En viviendas, donde caminamos sin bastón, quizás lo mejor es el modo rastreo, jugando con uno o dos metros, dependiendo de la proximidad de las paredes y de los detalles que queramos alcanzar. Por ejemplo, la selección de un metro es ideal para obtener detalles dentro de una estancia muy pequeña o de cosas que tengamos muy cerca: un lavabo pequeño, objetos encima de la mesa o de la encimera de la cocina, etc. Intentar emplear en esos casos distancias superiores es absurdo y abrumador. Si se trata de un edificio amplio, ahí probablemente ya llevaremos bastón y la distancia puede que sea de dos o tres metros empleando modo panorámico.
  2. El volumen también es importante. No hay que excederse con él, ya que aunque llevamos libres los oídos, un volumen excesivo puede distraernos y hacernos perder información vital del entorno, o incluso mermar nuestra concentración y descuidar nuestras técnicas de movilidad. A este respecto cabe destacar que aunque el sistema NIIRA tan sólo tiene seis niveles de volumen para escuchar los sonidos, si el nivel uno nos parece demasiado elevado cuando estamos en un ambiente muy silencioso, podemos solicitar a Eyesynth que nos lo bajen algo de nivel. De la misma forma, si nos movemos por un entorno muy ruidoso en el que el nivel seis se queda corto, podemos solicitar que lo incrementen. Lo malo de esto es que al disminuir el nivel uno, el resto de los niveles también disminuyen proporción, asimismo, al aumentar el nivel seis, el resto también sube, incluido el primero (dentro de poco estará disponible una actualización del firmware que permitirá realizar todos estos ajustes desde nuestra propia petaca). Ah, y un detalle importante con respecto a los botones que gradúan el volumen: si presionamos uno de estos botones y lo mantenemos pulsado más de un segundo, aumentaremos o disminuiremos el volumen de forma rápida en la misma proporción con la que mantengamos la pulsación. Por lo que es algo a tener en cuenta para no pensar que los botones funcionan mal. Si tan sólo queremos graduar un punto, basta con pulsar y soltar el botón de forma rápida.
  3. Otra cosa importante a tener en cuenta con respecto al volumen, es que siempre tenemos que tener muy presente qué distancia de exploración tenemos seleccionada en el dispositivo. Ya que la proximidad de los obstáculos viene dada por la intensidad del volumen. Y claro, no es lo mismo tener seleccionada la exploración a un metro que a tres. La misma intensidad de volumen en ambos ajustes significa que el obstáculo está a distancias muy distintas. En cuanto al cálculo de a qué distancia se encuentra algo, esto es algo que con un poco de práctica enseguida sabemos identificar. Llega un momento en el que de igual forma que nos resulta sencillo y natural saber si, por ejemplo, una mujer con tacones que se acerca está a unos cuatro metros o a un metro de nosotros guiándonos simplemente por el volumen de su taconeo, aquí también llega un momento en el que asociamos de forma automática la intensidad del volumen de los sonidos de NIIRA en relación a su correspondiente proximidad, incluso incluyendo la variable de la distancia de exploración seleccionada.
  4. Y aquí algo meramente práctico que tiene relación con lo del volumen: Si estamos por la calle empleando NIIRA y se nos acerca alguien con quien tenemos que detenernos un momento y hablar, lo ideal es presionar brevemente el botón de encendido/apagado de la petaca. Esto pone al instante el sistema en hibernación, pudiendo escuchar a esa persona sin que nos moleste el sonido de las gafas. Mucho más rápido que apagarlas del todo. Además, de esa forma el sistema conserva la configuración de volumen, distancia y modo que llevábamos en ese instante. Algo que no ocurre si se apaga del todo. Más adelante, cuando tengamos más experiencia, podemos dejar las gafas encendidas, simplemente con bajar un poco el volumen tendremos suficiente. Esto incluso nos puede servir para percibir a la persona que tenemos enfrente y observar su movimiento y los gestos que hace con los brazos.
  5. Según mi experiencia, no corremos riesgo de chocar con nada. Primero porque el sistema es muy fiable en ese aspecto. No me he encontrado aún en ninguna situación en la que el dispositivo haya fallado y no me haya informado de algo con lo que me pudiera chocar. En segundo lugar, porque habitualmente siempre llevo el bastón y eso me protege. Y en aquellas situaciones en las que he ido sin bastón, por ejemplo, dentro de casa o en un edificio conocido, cuando un sonido es muy fuerte, eso me ha avisado para acercarme despacio a él para explorarlo con las gafas, recorriendo su perímetro para calcular la zona de paso libre y de esa forma esquivarlo, o si lo he preferido, identificarlo con las manos. En alguna que otra ocasión incluso a modo de juego, me he puesto las manos detrás de la espalda y me desplazado única y exclusivamente empleando las gafas. En esos casos, si me he aproximado demasiado cerca de algo a propósito, el sonido se ha vuelto tan sumamente fuerte, tormentoso y tembloroso que es imposible no darse cuenta de ello. Cuando ocurre esto es que estamos a puntito de darle un beso a lo que sea.
  6. Ya lo he comentado antes. Tenemos que ser muy conscientes y realistas del nivel de dominio que tenemos con el sistema. Es preferible pecar de prudencia a intentar forzarnos demasiado, corriendo el riesgo de que terminemos abrumados por la información que nos da y nos desmoralicemos. Siempre hay que usarlo de forma que nos sintamos cómodos, seguros, confiados y sin ningún tipo de estrés. Por ejemplo, si por la calle nos funciona de maravilla el modo rastreo a tres metros, proporcionándonos seguridad y autonomía, pero en cuanto probamos el modo panorámico observamos que aún nos abruma tanta información y que por lo tanto aún no estamos preparados para él, nada de preocuparse y a seguir así. Llegará un momento en que cuando se vuelva a probar, comprobaremos con sorpresa que ya podemos con él. La forma de conseguirlo ya la he explicado un poco más arriba, en el punto 5, y en el plan de entrenamiento también trato sobre ello. No obstante, nada de prisas, que sea nuestro propio cuerpo y lo que sentimos el que nos marque nuestra evolución.
  7. En relación al tema de sentirnos cómodos con este sistema, debemos hacernos lo antes posible con una riñonera, bandolera o bolso dónde llevar de forma cómoda la petaca, a la vez que se garantiza un acceso rápido y sencillo a sus botones. Esto es vital, pues durante los desplazamientos hay que ir modificando con bastante frecuencia el volumen e incluso la distancia (los modos no se suelen cambiar tanto). Ah, y si encontramos algo que nos permita guardar simultáneamente tanto la petaca como las gafas, mejor que mejor. Sobre todo, si somos de los que tenemos previsto emplear estas gafas principalmente para los desplazamientos y preferimos quitárnoslas al llegar a según que sitios. Aunque para esto último, debemos seleccionar algo que permita guardar las gafas con garantías de que estarán protegidas contra posibles golpes. Yo he encontrado una bandolera que me va muy bien para esto, e incluso he ideado una protección casera para proteger las gafas en su interior. La comparto más adelante, en el apartado de complementos para NIIRA.
  8. Así mismo también es importante hacernos con un sistema de sujeción de las gafas a la cabeza en su parte posterior con el que estemos bien a gusto, a la vez que proporcione una buena fijación y rapidez en el ajuste. Es recomendable emplear este tipo de accesorio, pues aunque las gafas nos queden bien fijas, si nos ponemos a mirar hacia abajo, al pesar algo más su parte frontal, puede que se nos vayan deslizando hacia la punta de la nariz. En la caja de NIIRA viene una tira de silicona para esto, que es muy cómoda, pero el ponerla y quitarla es un poco lento. En las ópticas se pueden encontrar alternativas, con la ventaja de que podremos tocarlas para asegurarnos de qué son adecuadas. No obstante, en el apartado de los complementos encontraréis varias opciones que tenemos algunos usuarios.
  9. Al hilo de lo de la fijación y estabilidad de las gafas, para mí éstas no resultan nada pesadas ni incómodas. Y eso que soy una persona que nunca llevo gafas de sol y no estoy acostumbrado a llevarlas. Por supuesto, los primeros días notaba su presencia, pesan algo más del doble que las gafas Bose Frames Rondo (115 gramos frente a 44 gramos de las Bose), pero como en las fases iniciales he ido usando NIIRA durante poco rato, aproximadamente un par de horas al día divididas entre mañana y tarde, me he ido acostumbrando fácilmente. Por otro lado, tal y como ya he comentado en el punto anterior, el uso de un cordón de fijación es muy recomendable, porque aunque nos queden bien fijas, en ocasiones hay que mirar hacia abajo, por ejemplo, para determinar la presencia de escaleras, y en esas situaciones es muy probable que se deslicen por la nariz. Además, si vamos caminando por la calle y tenemos la mala fortuna de que alguien no nos ve y tiene un tropezón con nosotros, empujándonos, e incluso tirándonos al suelo, de esta forma las gafas no corre ningún peligro de salir volando.
  10. Este sistema es igual de útil tanto para personas ciegas como con baja visión, ya sean usuarias de perro guía como de bastón. Por supuesto, el aprendizaje, la asimilación y la forma de uso es distinta en cada uno de esos perfiles de usuario. Sobre todo, teniendo en cuenta que puede haber una gran variedad de combinaciones de grados de visión con habilidades de movilidad. No obstante, por conversaciones mantenidas con otros usuarios de NIIRA, a modo general parece ser que los que tienen baja visión, ya sea que empleen bastón o perro guía, quizás son los que aprenden su uso de forma más rápida, pues el poco resto visual que les queda, aparte de reforzarse y complementarse con los sonidos de NIIRA, les permite comparar los elementos que tienen delante con los sonidos recibidos. Lo cual favorece una asociación y traducción más rápidas, y por lo tanto, un aprendizaje igualmente rápido. Los usuarios ciegos que emplean perro guía también suelen familiarizarse relativamente rápido con este sistema, pues al tener la inestimable ayuda del guiado de sus canes, en general no requieren estar atentos a tantos detalles como los que usan bastón, pudiéndose concentrar más en el sonido de las gafas desde un buen principio, asimilándolas también con cierta facilidad y rapidez (cabe destacar, que entre este grupo de usuarios, muchos deciden salir frecuentemente sin el perro, precisamente para mejorar aún más la comprensión y la habilidad con NIIRA, incluso hay más de uno que se están planteando seriamente no reemplazarlo cuando llegue la hora de jubilarlo, pasando a usar bastón en combinación con las gafas). Finalmente, los usuarios ciegos que empleamos bastón, solemos tardar algo más que el resto, pues su empleo nos demanda un extra de concentración y prestar atención a una mayor información proveniente de las gafas. Al menos hasta que se automatiza su uso y pasa a ser más natural. A este respecto comentar también que más de un usuario me ha dicho que las personas ciegas que empleamos bastón solemos aprovechar más las posibilidades de NIIRA, a pesar de la dificultad extra al inicio, ya que precisamente ese mayor requerimiento de concentración parece ser que nos hace evolucionar a un nivel superior en términos de neuroplasticidad cerebral. Aunque claro, a pesar de la lógica de este razonamiento y de lo que hayan podido observar esas personas, no hay ningún estudio empírico que corrobore tal afirmación.
  11. En cuanto al uso de NIIRA con perro guía, yo uso bastón y no puedo hablar de ello con propiedad, pero sí que me gustaría dejar reflejado aquí algo muy importante que me ha dicho un usuario de NIIRA que sí que lo tiene. Y es que a pesar de que al emplear las gafas éstas nos permitan captar más información y a mayor distancia de la que el perro es capaz de suministrarnos, se debe dejar que el perro lleve el control de la ruta, pues éste no entenderá porque le obligamos a realizar cosas antes de hora. Es decir, si llevamos las gafas a cinco metros de distancia y estamos detectando una esquina en la cual tenemos que girar a la derecha, no nos tenemos que anticipar con demasiada antelación a darle la orden al perro. Que sea él el que realice el giro llegado el momento. Si se equivoca, entonces ya sí que hay que corregirle. Pero no antes, pues se confundirá y frustrará.
  12. Esto también lo he comentado antes: por medio de conexión remota desde Eyesynth nos pueden realizar algunos ajustes extras para ajustar más nuestra experiencia de uso. Se pueden añadir las distancias intermedias de dos y cuatro metros, subir la velocidad de los mensajes hablados que emite el sistema, incluso se pueden sustituir algunos de ellos por determinados sonidos, se puede incrementar el volumen máximo alcanzado por el sistema o disminuir el nivel más bajo, y también se puede graduar el balance del audio por si tenemos algún tipo de hipoacusia. Ahora mismo, todo esto se tiene que hacer desde Eyesynth, conectando vía remota a través de Wi-Fi, pero ya están trabajando en que todo ello se pueda realizar desde la propia petaca.
  13. A la hora de recargar la petaca, hay que tener siempre en cuenta que las gafas deben estar conectadas a ésta por medio de su correspondiente cable. La batería se carga al completo en aproximadamente unas 10 horas y su autonomía es de también unas 10 horas. Lo ideal es dejar el sistema apagado mientras se carga, pues ésta es más rápida. Otra opción es dejarlo en hibernación, en cuyo caso podemos ir consultando el estado de carga de la batería presionando el botón “B”. Ah, y tan sólo es recomendable dejar el sistema encendido mientras se recarga en el caso que hayamos conectado un powerbank externo, por ejemplo, debido a que estamos de viaje y llega un momento en el que necesitamos un extra de autonomía mientras usamos las gafas de forma activa.
  14. Finalmente ha llegado el momento en el que hay que hablar de las cosas en las que NIIRA tiene que mejorar. Así es. Su funcionamiento y su utilidad práctica son más que aceptables. Para mí este dispositivo va a marcar un antes y un después en mis desplazamientos. Lo tengo muy claro. No obstante, es una primera versión y como tal, tiene cosas a mejorar. Veamos cuáles son:

 

  • Las patillas de las gafas no son plegables, lo cual les resta practicidad a la hora de querer guardarlas cuando llegamos a un sitio y no queremos llevarlas puestas. Esto implica tener que hacernos con una bandolera o similar que tenga suficiente espacio en su interior y que a su vez garantice que las gafas estén bien protegidas de posibles golpes.
  • Las gafas no tienen certificación IP contra agua, por lo que en días lluviosos hay que ir con precaución e intentar que no se mojen en exceso. He hablado con usuarios que afirman haberlas empleado bajo la lluvia y que no les ha pasado nada, pero comentan que tan sólo han hecho eso si no había más remedio y si se trataba de una lluvia ligera. Desde luego, desde Eyesynth no recomiendan usarlas en esas circunstancias y que es mejor guardarlas, o ponerse a resguardo lo antes posible.
  • Los transductores de conducción ósea tienen forma cuadrada, sin bordes redondeados y están muy pegados a la piel. Si nuestra cabeza es algo grande, finalmente te dejan marcada la zona de apoyo en los pómulos, tal y como ocurre en las pantorrillas cuando nos aprietan mucho las gomas de unos calcetines. Pero es algo temporal. Al poco rato de quitarnos las gafas las marcas desaparecen. Además, con el paso del tiempo las patillas ceden algo y ya no se aprecia tanto este efecto, o al menos eso es lo que me está pasando a mí.
  • Los cables que unen las gafas a la petaca son algo rígidos, similares a los cables USB típicos que se conectan al ordenador, y por lo tanto, un tanto incómodos. De todas formas, con el transcurrir del tiempo van perdiendo esa rigidez inicial y se vuelven algo más maleables y flexibles.
  • Se echa a faltar alguna forma más sencilla de manipular los botones de la petaca, pues dependiendo de nuestro entorno, tenemos que ir modificando el volumen con mucha frecuencia, e incluso en algunas circunstancias también hay que cambiar el alcance y el modo de exploración. Esto nos obliga a tener que llevar la petaca en un sitio donde se pueda acceder fácilmente con la mano. A este respecto cabe destacar que en Eyesynth ya están trabajando en una solución, por ejemplo, adaptando algún mando a distancia o similar que se pueda ubicar en algún sitio práctico, como en el mango del bastón o en el agarre del arnés de los perros.
  • La petaca es algo grande y pesada, pero yo prefiero que sea así y tener una autonomía aceptable, a ir con miedo de si me quedaré sin batería. Además, como tienen pensado añadirle nuevas funciones relacionadas con la descripción de imágenes y eso suele consumir bastante batería, es mejor que tenga una buena capacidad.
  • Se echa de menos poder realizar desde la petaca todos esos ajustes del sistema que ahora mismo tan sólo se pueden efectuar a través de conexión remota desde la empresa. Aunque tal y como he comentado unas líneas más arriba, esto ya es algo que tienen pensado incorporar en una próxima versión del software.
  • También se hecha de menos poder conectar el móvil vía Bluetooth a las gafas y poder escuchar en sus auriculares cosas tan útiles en los desplazamientos como el guiado de aplicaciones tipo GPS que se ejecuten desde el smartphone. Esto también es algo que tienen previsto añadirle.
  • En relación al punto anterior, actualmente este modelo de gafas no tiene micrófono. Por lo que aunque se puedan conectar al móvil, no podríamos hacer desde ellas algunas cosas tan útiles como contestar llamadas, o invocar a asistentes como Siri. A este respecto también hay buenas noticias, ya que en Eyesynth tienen previsto lanzar un nuevo modelo de gafas en el que se está estudiando la incorporación de micrófonos. Lo bueno es que la empresa se ha comprometido en cambiarnos a todos los usuarios los modelos actuales por este nuevo, sin coste adicional. Sí. Habéis leído bien. Sin coste adicional.
  • Este nuevo modelo, además de la posible y anhelada incorporación de micrófonos, parece ser que también soluciona lo de las aristas prominentes de los auriculares, mejoran el sonido de éstos, y en general, son más cómodas y con un reparto de pesos más equilibrado.

 

Como habéis visto, hay bastantes cosas que se van a solucionar a corto y medio plazo. Otras se arreglarán con el nuevo modelo de gafas. Sin embargo, hay algunas que persistirán, por ejemplo, lo de la falta de protección contra lluvia y el que las patillas no sean plegables. Esto último no sé si se llegara a solventar en algún momento, pues desde Eyesynth comentan que por el interior circulan varios cables y es complicado hacerlas plegables. De todas formas, tras haberlas probado en primera persona y comprobar lo útiles que me resultan, así como el potencial añadido que tienen de cara a las futuras actualizaciones de software, todos estos inconvenientes han pasado a un segundo plano. Son cosas que se pueden solventar de una u otra forma. Por supuesto, espero que todo ello se solucione en futuras versiones, pero mientras tanto, a mí me están dando un gran servicio.

En cuanto a la sustitución gratuita del actual modelo de gafas por el nuevo, esto tan sólo afectará a las gafas, no a la petaca. Y aún no hay fecha programada, pero es algo que llegará tarde o temprano, y yo al menos estoy más que contento de haberme iniciado ya en el entrenamiento y adaptación con este modelo. Es un tiempo muy valioso que estoy aprovechando mientras me lo sustituyen por el nuevo.

 

Posible plan de entrenamiento con NIIRA para el mes inicial de pruebas

En Eyesynth son muy conscientes de que para que seamos capaces de vislumbrar el verdadero potencial de estas gafas, y saber si se adaptan a nuestras necesidades, no basta con una demo de 40 minutos ni con todas las explicaciones del mundo. Se tienen que probar lo suficientemente como para que se inicien esos cambios neuroplásticos y sensoriales de los que he ido hablando a lo largo de este artículo. Sólo entonces es cuando podemos hacernos una idea real de lo que ofrecen y lo que podemos llegar a conseguir con ellas. Y es por ello que desde la empresa se nos facilita el poder probarlas durante todo un mes. Un tiempo Que vale la pena aprovechar para comprobar si las podemos asimilar y si es lo que necesitamos para mejorar nuestra movilidad, seguridad y confianza en nuestros desplazamientos.

Así pues, he creído oportuno desarrollar un posible plan de entrenamiento que permita aprovechar al máximo ese tiempo. Se trata de una guía orientativa que he elaborado basándome tanto en las recomendaciones de Eyesynth, en los consejos que he ido recibiendo por parte de otros usuarios más avanzados, como en mi propia experiencia durante la etapa de adaptación inicial. Además, la he compartido con Sara Martínez y Domingo Bonet, los cuales tienen una gran experiencia con NIIRA, para que me dieran su opinión. Por lo que algunos de los ejercicios y recomendaciones son sugerencias suyas.

Está ideada para que nuestros cerebros se vayan adaptando poco a poco al nuevo estímulo sensorial que supone NIIRA, sin correr el peligro de que nuestro entusiasmo y curiosidad nos jueguen una mala pasada y nos saltemos algunos pasos indispensables que permitan cimentar lo aprendido de forma adecuada antes de aspirar a alcanzar metas mayores. Sólo de esa forma, cimentando bien lo que se va adquiriendo, se puede salir airoso y comprobar en primera persona todo el potencial y lo que nos ofrece este sistema.

Por supuesto, cada persona es un mundo y puede que lo que a unos nos ha ido bien no sea lo más adecuado para otros. Además, hay mucha diferencia entre un usuario de bastón y otro que emplea perro guía. Diferencia que se acrecienta dependiendo del grado de visión o la ausencia de ésta. También influyen los niveles de perseverancia y paciencia que somos capaces de alcanzar cada uno, así como las cualidades en movilidad, orientación y auditivas. No obstante, a pesar de estas posibles divergencias en la evolución en el aprendizaje, creo que este plan puede resultar interesante a modo orientativo y como punto de partida. Luego cada uno ya decidirá sobre la marcha si es preciso realizar alguna modificación.

Por cierto, aprovecho la ocasión para agradecer a Sara y Domingo todos sus consejos, ánimos y buena predisposición para ayudar a los que nos iniciamos en el empleo de este dispositivo. De igual forma, mi gratitud hacia Eyesynth por todas sus recomendaciones y soporte.

Comentar que este plan de entrenamiento está dividido en seis fases, cada una de ellas compuesta de cinco días. Las he diseñado así, para que no sean demasiado largas, pero puedan proporcionar los resultados necesarios para pasar a las siguientes. De todas formas, según se vaya evolucionando, será preciso alargar algo más cada una de las fases, aunque ello implique no poder acabar todo el entrenamiento en el mes programado. No nos tenemos que sentir presionados por los periodos estipulados, en todo momento debemos sentirnos cómodos, seguros y sin ningún tipo de estrés. La clave está en sentir y reaccionar ante lo que nos indique nuestro propio cuerpo. Nuestras sensaciones son la mejor guía que podemos tener. Este plan de entrenamiento tan sólo es algo orientativo. Lo importante es probar las gafas durante este mes, avanzar todo lo posible y percibir si nos adaptamos a ellas. Si se van asimilando, nos gustan y sentimos que tienen potencial para ayudarnos a seguir evolucionando en el futuro, ya es mucho. Eso significa que son para nosotros y que tan sólo es cuestión de un poco más de tiempo, y si nos las quedamos, tendremos todo el tiempo del mundo. Eso sí, yo no recomendaría acortar las fases, pues el cerebro necesita aprender a su ritmo, cimentando bien el aprendizaje antes de pasar al siguiente nivel.

Ah, y otra cosa, hay que tener en cuenta que esta guía está creada desde el punto de vista de un usuario de bastón, por lo que sobre todo en el tema de la movilidad por la calle, los usuarios de perro guía deberán adaptarlo un poco a su caso.

Finalmente, y no menos importante, sobre el tema de cuánto tiempo entrenar. Pues bien, no hay que sobrepasarse, pero tampoco quedarse corto. Yo he dedicado aproximadamente un par de horas diarias divididas en una por la mañana y otra por la tarde. Cada una de ellas dedicada un entorno, por la mañana dentro de casa y por la tarde en la calle, y la verdad es que no se me ha hecho para nada pesado. Todo lo contrario, en ocasiones ha sido como un juego.

 

1ª fase. Días del 1 al 5. Practicando en casa con modo rastreo y alcance de uno y dos metros

Para la primera toma de contacto con NIIRA lo recomendable es practicar única y exclusivamente dentro de casa, pues es un entorno muy familiar en el que conocemos al dedillo distancias, espacios y ubicación de los objetos. De esa forma podemos identificar y asociar los sonidos del sistema con cosas que conocemos sobradamente. Esto es muy importante, porque al igual que cuando se aprende un nuevo idioma es necesario saber la traducción de las distintas palabras, aquí el cerebro también tiene que ir asociando y aprendiendo la correspondencia existente entre los sonidos con las distintas formas geométricas de los elementos del mundo real. Es básico y fundamental para poder asimilarlos y reconocerlos posteriormente.

La configuración ideal para esta primera fase es emplear únicamente el modo rastreo, utilizando inicialmente un metro de alcance. Eso sí, se debe contactar lo antes posible con la empresa para que nos incorporen las medidas intermedias de dos y cuatro metros, porque en un par de días un metro se queda corto para explorar según qué cosas y tres es demasiado. Cuando tengamos esas dos nuevas distancias, emplearemos uno o dos metros, dependiendo del nivel de detalle que queramos obtener o de la amplitud de la estancia en la que nos encontremos. Por ejemplo, es absurdo utilizar dos metros dentro de un lavabo muy pequeño, o para explorar una mesa o una encimera de la cocina. Con esa distancia se obtiene mucho ruido innecesario.

No hay que tener prisa en pasar a la siguiente fase, dentro de casa hay muchísimas cosas que explorar y es muy importante este primer paso, pues es la forma de implantar los fundamentos básicos, haciendo que el cerebro relacione formas y espacios ya conocidos con sus respectivos sonidos.

Así pues, podemos caminar por las distintas estancias de nuestro domicilio explorando e identificando paredes, huecos de puertas, el canto de las puertas abiertas, obstáculos aéreos como lámparas o si tenemos alguna planta decorativa alta, también es útil abrir las puertas de los muebles altos de la cocina, dejarlas abiertas y localizarlas e identificarlas, así como reconocer el mobiliario, objetos de distintas formas geométricas, etc.

Por cierto, un inciso en relación a lo de caminar por casa escuchando las paredes: Éstas, al ser muy altas y planas, suenan muy fuerte en comparación con otros elementos. Si el volumen más bajo de las gafas se nos antoja muy fuerte dentro de este ambiente silencioso, acordémonos de que desde Eyesynth nos pueden reducir ese volumen para que se adecúe más a este entorno. Es algo que se puede hacer, al menos temporalmente durante estos primeros días.

Prosigamos… Otro ejercicio que podemos hacer es usar el propio bastón y moverlo por delante nuestro con el brazo totalmente extendido. Lo podemos colocar de forma horizontal y movedlo muy lentamente de abajo hacia arriba y nuevamente de arriba hacia abajo. Un ejercicio ideal para notar los distintos sonidos cuando se enfoca un elemento u obstáculo que se encuentra alto o bajo. También se puede hacer lo mismo poniéndolo vertical y desplazándolo por delante nuestro de un lado hacia otro. Todo esto es muy útil también para ser conscientes del campo de exploración empleado por el sistema en este modo rastreo, pues se pueden observar sus límites de captación, sobre todo horizontalmente, pues verticalmente es un ángulo que se amplía con la distancia. Ahora mismo, con el brazo extendido el campo visual vertical de exploración alcanza tan sólo desde poco más de por encima de los sensores de las gafas hasta la mitad del pecho aproximadamente. Asimismo, y de forma excepcional, podemos poner el modo panorámico a un metro, pero estando ubicados en un sitio donde por delante no tengamos más elementos en ese rango de alcance, y realizar estos mismos ejercicios con el bastón. De esta forma, con el ejercicio de desplazar el bastón de un lado a otro, podemos empezar a comprobar el movimiento en estéreo, algo que el modo rastreo no tiene.

Para mí esta fase supuso un juego muy entretenido incluso divertido, pues me dedicaba a caminar con las manos a lo largo del cuerpo, guiándome única y exclusivamente con los sonidos que percibía desde las gafas. Como si estuviera en un laberinto.

Es muy recomendable que nos detengamos un rato en cada uno de los elementos que vamos explorando y lo analicemos detenidamente. Primero identificándolo con las manos y luego examinándolo con las gafas, desde todos los ángulos, siguiendo su silueta, tal y cómo lo haríamos con las manos, para memorizar su sonido y que de esa forma el cerebro vaya asociando y aprendiendo todas estas nuevas imágenes audiovisuales.

En cuanto controlemos todo lo anterior, lo cual es sencillo y rápido, podemos salir también a las escaleras del edificio, para identificar lo que son las barandillas (es muy divertido explorar los barrotes de estas, realizando un sutil movimiento de negación con la cabeza, cosa que nos ayudará a identificar posteriormente las vallas de las obras), también podemos ir practicando la percepción de los escalones tanto de subida como de bajada. Va muy bien detenerse justo en el rellano de las escaleras, enfocar al suelo con la distancia de dos metros e ir explorando repetidamente lo que es la presencia del suelo llano desde los pies hacia delante, girar hacia las escaleras de hacer lo mismo tanto con el tramo de subida como de descenso. Se observa que el sonido es distinto. En el rellano el sonido se aleja de forma plana, mientras que en las escaleras se aleja con un gradiente que asciende de tono en las escaleras de subida, o que desciende de tono en las de bajada. De momento no se debe intentar subir y bajar por ellas empleando las gafas. Aún Es muy pronto, simplemente hay que escuchar como suenan estando estáticos. Más adelante ya iniciaremos la deambulación por las escaleras.

Ah, y si nuestra casa se nos queda pequeña, podemos pasar a hacer lo mismo en otros domicilios de familiares o amistades con quienes tengamos la suficiente confianza.

Un consejo muy importante: se debe intentar no caed en la tentación de probar el modo panorámico. Se puede poner algún que otro rato, por ejemplo, para realizar el ejercicio del bastón, pero siempre a 1 m y en habitaciones amplias, pero ahora mismo nos parecerá demasiada información y corremos el riesgo de pensar que es algo ininteligible. Ya sé que la curiosidad es muy grande, pero de momento hay que centrarse únicamente en el modo rastreo.

 

2ª fase. Días del 6 al 10. Practicando en la calle con modo rastreo y alcance de tres metros. Continuar con las prácticas en casa

Aquí ya podemos salir finalmente a la calle, eso sí, por nuestro barrio, por ejemplo, dando vueltas a la manzana. Es importante que sea un recorrido que se conozca muy bien y donde no haya peligros, pues al principio la atención que se presta a los sonidos de las gafas, a pesar de que se transmiten por conducción ósea dejando libres los oídos, nos puede despistar un poco de la orientación, percepción de los ruidos del entorno y en general, de nuestra técnica de movilidad. Sobre todo, si somos usuarios de bastón. No obstante, no hay que preocuparse por ello, esto es temporal y normal. Nos ha pasado también a otros usuarios. En pocos días se integra perfectamente el sonido de las gafas al resto de la información que entra del entorno.

La configuración ideal para estos primeros paseos fuera de casa es modo rastreo a tres metros, empleando un volumen moderado que no distraiga demasiado.

La selección de este modo se debe a que es un modo muy tranquilo, sosegado, en el que tan sólo se escuchan los sonidos de los elementos u obstáculos que tenemos delante, en nuestra trayectoria directa de colisión, o de lo que deseamos enfocar girando la cabeza a voluntad. Es ideal para estos primeros días. Por supuesto, tal y como ya hemos comprobado en las notas prácticas, este modo exige que vayamos realizando constantemente un sutil giro de cabeza de izquierda a derecha para ir barriendo más campo, ya que si nos limitamos a ir con la cabeza totalmente fija hacia delante, puede que nuestros hombros choquen con algún elemento que sobresalga justo a esa altura. Mucho cuidado con esto. Ah, y no hace falta que el movimiento de cabeza exploratorio sea demasiado amplio. Basta con muy pocos grados, pues a tres metros enseguida se mueve el campo exploratorio.

Tal y cómo he dicho antes, es muy importante que se gradúe adecuadamente el volumen de las gafas. Que no sea excesivamente alto. Lo justo para escuchar lo de fondo y que si hay algo cerca sea perfectamente identificable. Dependiendo del ruido que haya en nuestra zona, con un volumen entre tres y cuatro debería ser suficiente. Aunque claro, los oídos de cada persona son distintos y no se puede estandarizar un uso concreto. Ah, y hay que llevar la petaca en un sitio bien a mano, porque lo de graduar el volumen es algo que se necesita hacer con frecuencia. Puede usarse una riñonera, una bandolera o un bolso que permitan acceder fácilmente a los botones de la petaca.

Algo que ya he comentado en las notas prácticas pero que creo oportuno volver a comentar aquí, en este punto del entrenamiento en el que ya salimos a la calle con NIIRA, es que si se nos acerca alguna persona con la que tenemos que detenernos un momento y hablar, lo ideal es presionar brevemente el botón de encendido de la petaca. Esto pone al instante el sistema en hibernación, pudiendo escuchar a esa persona sin que nos moleste el sonido de las gafas. Mucho más rápido que apagarlas del todo. Además, de esa forma el sistema conserva la configuración de volumen, distancia y modo que llevábamos en ese instante. Algo que no ocurre si se apaga del todo. Más adelante, cuando tengamos más experiencia, podemos dejar las gafas encendidas, simplemente con bajar un poco el volumen tendremos suficiente. Esto incluso nos puede servir para percibir a la persona que tenemos enfrente y observar su movimiento y los gestos que hace con los brazos.

Mi recomendación es que durante esta fase y las dos siguientes se emplee siempre el mismo recorrido. En la quinta fase ya podremos caminar por zonas distintas, pero ahora conviene que el trayecto sea familiar, para que nos podamos centrar tanto nosotros como nuestros cerebros en ir integrando el nuevo sistema sin grandes preocupaciones o incertidumbres por andar por nuevos sitios.

Si tenemos a nuestra disposición varios recorridos conocidos para elegir, debemos seleccionar el que presente más elementos del mobiliario urbano posibles.  Ya que al igual que en casa, aquí también es muy importante asociar esos nuevos elementos con sus respectivos sonidos. Así que interesa seleccionar un recorrido donde haya un poco de todo: bancos, papeleras, bolardos, semáforos, farolas, árboles, etc.

Así pues, cada vez que nos encontremos con uno de estos elementos urbanos, o con cualquier otro obstáculo, es muy importante que nos detengamos un rato para en primer lugar identificarlo, y después explorarlo de forma detenidamente, si es posible desde todos los ángulos, siguiendo su silueta, para memorizar su sonido y que de esta forma el cerebro vaya asociando y aprendiendo todas estas nuevas imágenes audiovisuales. Por supuesto, aquí ya será más difícil o incluso poco recomendable tocar según qué cosas con las manos. En ese caso nos servirá el bastón. Y si son cosas que localizamos pero que se encuentran lejos de nuestro alcance, si nos mata la curiosidad, podemos regresar otro día con alguien de confianza y preguntarle al respecto. Ah, y que no nos preocupe el “qué pensarán” cuando nos vean hacer esto. La gente hoy día va a lo suyo. Como mucho alguien se nos acercará, tal y como ya me ha ocurrido a mí, pensando que estamos despistados, pero con una breve explicación lo entienden y continúan su camino.

Además, creo que es vital que se realicen estas salidas en solitario. Si esto nos causa cierta inseguridad, podemos ir acompañados de alguien, pero que vaya detrás, no a nuestro lado, pues su presencia puede interferir en la exploración. Ah, y se debería intentar elegir un momento del día en que no haya mucha gente en la calle. Yo aprovechaba justo el momento después de comer, que es cuando hay menos movimiento por las calles.

Por cierto, el hecho de pasar ya a explorar el exterior, no implica que se abandone el entrenamiento dentro de casa o por las escaleras. Es recomendable aprovechar esos ratos muertos que tenemos a lo largo del día y continuar practicando dentro del domicilio.

De hecho, en casa se debe añadir un nuevo ejercicio ya algo más avanzado, que consiste en intentar detectar en el suelo alguna cosa. Esto ya es bastante más difícil, porque hay que discriminar ese elemento del ruido que emite el suelo. Se debe empezar con cosas relativamente grandes y a medida que se reconocen pasar a otras más pequeñas. Por ejemplo, podemos utilizar cajas de zapatos o ir guardando algunas cajas vacías de pedidos recibidos, y reservarlas para estas pruebas. Inicialmente, podemos poner cuatro o cinco cajas apiladas una encima de otra, hasta que detectemos bien el conjunto, y luego, poco a poco ir disminuyendo la pila. Esto va muy bien para empezar a entrenar el oído a la hora de poder detectar obstáculos cuando caminemos por la calle, o si se nos cae algo al suelo, para encontrarlo (aunque bueno, para esto último tiene que llover aún mucho pero que mucho mucho). Ah, y no conviene deshacerse de esas cajas, pues más adelante se necesitarán para practicar lo mismo en la calle.

Y sobre todo, hay que continuar combatiendo la tentación de emplear el modo panorámico. Aquí es muy importante, porque en la calle, aunque podamos pensar que es un espacio mucho más abierto que en casa, tenemos mucha más información que procesar, no tan sólo la proveniente de las gafas, sino por el entorno: ruidos, ecolocación recibida por la reverberación de los distintos sonidos, orientación, nuestra propiocepción, técnicas de movilidad con el bastón, etc. Si pasamos directamente al modo panorámico, nos despistaremos mucho y nos agobiaremos rápidamente. Además, con el panorámico se recibe mucha información de las paredes y a gran volumen, eclipsando la detección de otros elementos u obstáculos. En cambio, con el modo rastreo observaremos que es mucho más sencillo, relajado y que nos podemos concentrar más en el resto de cosas.

Así pues, un poco más de paciencia. Si a estas alturas ya nos empezamos a sentir a gusto con el modo rastreo tanto en casa como en la calle, es muy buena señal. El panorámico es asequible, pero a su debido momento. El cerebro aún necesita un poco más de tiempo para dar el salto a este otro modo.

 

3ª fase. Días del 11 al 15. Practicando en la calle intercalando modo rastreo a tres metros y panorámico a dos metros. Introducir en casa panorámico para captar movimiento

A estas alturas es muy probable que ya nos encontremos muy a gusto con el modo rastreo durante nuestros desplazamientos, pero ya va siendo hora de probar a dar el salto al modo panorámico.

Así pues, en esta fase lo recomendable es que cuando salgamos a la calle, en una primera vuelta a nuestra manzana o recorrido habitual de entrenamiento, continuemos haciéndolo en modo rastreo a tres metros, para estar seguros de que no hay ningún obstáculo peligroso, y al iniciar la segunda vuelta pasemos al modo panorámico, pero descendiendo el alcance de exploración a dos metros.

Me explico. A ver… se puede intentar dar el salto directamente a tres metros en panorámico, pero como en este modo el ángulo de exploración lateral se ensancha bastante, sobre todo a tres metros, al ir caminando por la calle con la pared muy próxima a nuestro lado, recibimos mucha información sonora proveniente de ésta. Además, como está tan cerca, ésta suena muy fuerte y nos puede eclipsar el sonido de otros posibles obstáculos que tengamos de frente.

Por supuesto, esto se soluciona girando un poco la cabeza hacia el lado contrario de la pared, pero al principio, llevar esta posición con la cabeza mientras caminamos nos puede despistar e incluso hacer que tendamos a desviarnos hacia el lado al que estamos mirando. Yo al menos me sentía un poco incómodo caminando en línea recta mientras llevaba la cabeza rotada hacia el lado contrario. Es muy poco natural. Y es por esto que durante unos días es recomendable bajar a dos metros, pues el ángulo de exploración no se abre tanto a esta distancia, y no hace falta girar tanto la cabeza hacia el lado contrario. Pero vamos, que tan sólo es necesario hacerlo durante estos cinco días. Enseguida nos acostumbramos a esta nueva situación, adquiriendo la técnica adecuada que nos permite percibir lo justo y necesario de nuestro lado, sin que ello afecte a la detección de otros obstáculos o a nuestra deambulación.

Aviso: hay que tener presente que ahora estamos caminando con una exploración de tan sólo dos metros de alcance, por lo que hay que caminar un poco más lento de lo habitual para tener tiempo de reaccionar ante posibles obstáculos. Dependiendo de la longitud de nuestro brazo y el bastón, eso implica que entre la punta de éste y lo que captan ahora las gafas, puede que haya alrededor de poco más de un metro de margen entre nosotros y los posibles obstáculos. Asimismo, también hay que tener presente que con la distancia de dos metros no iremos recibiendo información del suelo, a no ser que miremos algo más de lo normal hacia abajo, pero en ese caso descuidar hemos posibles obstáculos aéreos. Pero bueno, como estamos caminando por un sitio conocido y llevamos el bastón o el perro guía, tampoco hay peligro proveniente del suelo. Así que mejor llevar la cabeza normal e ir detectando posibles obstáculos aéreos imprevistos. Más adelante, cuando controlemos esta fase, ya se podrá aumentar la distancia nuevamente a tres metros.

Resumiendo: En esta tercera fase se debe realizar una primera vuelta a nuestro recorrido continuando con el modo rastreo a tres metros y en la segunda o sucesivas vueltas utilizar el modo panorámico, reduciendo la distancia de exploración a dos metros. La clave está en realizar un breve giro de la cabeza hacia el lado contrario de la pared, para captar la mínima información proveniente de ésta, pudiendo percibir bien el resto de elementos u obstáculos.

Si se observa que al tercero o cuarto día de iniciar esta fase ya nos sentimos cómodos y seguros con el modo panorámico a dos metros, ya no hace falta que continuemos usando el modo rastreo. Hay que centrarse en continuar con esta nueva configuración durante los días que falten para cumplimentar esta fase.

De todas formas, hay que tener claro que esto no significa que el modo rastreo sea únicamente para principiantes, ni mucho menos. En muchas situaciones nos sacará de más de un apuro. Por ejemplo, si nos encontramos un coche encima de la acera, medio atravesado y con el morro apuntando hacia un vado, para poder saber si entre el coche y la pared hay espacio para pasar, el modo rastreo nos irá de maravilla. El panorámico en estas situaciones no nos da tanto detalle fino para averiguar estas cosas. Lo mismo pasa si nos encontramos con un andamio, para estar seguros de donde se encuentra el paso. Eso sí, no se debe descuidar ir haciendo un ligero barrido de cabeza hacia los lados para asegurarnos de que nuestros hombros no choquen con nada. De hecho, los usuarios avanzados de este sistema usan mucho este modo para determinar la zona de paso libre frente a obstáculos complicados o zonas estrechas.

En cuanto al entrenamiento dentro de casa, aquí también se debe empezar a emplear el modo panorámico a uno y dos metros, y sobre todo, practicar el tema de introducir cosas en movimiento. Ya hemos probado el ejercicio del movimiento del bastón de la primera fase, pero ahora hay que ir más allá. Así que si tenemos a otras personas en casa, o incluso mascotas, podemos ir siguiendo sus movimientos con las gafas. Incluso podemos practicar a ir detrás de otra persona siguiéndola y que esta intente despistarnos, o si no, simplemente seguirla valla donde vaya. Esto último se puede hacer inicialmente en casa y luego pasar a hacerlo por la calle.

Lo de practicar con el movimiento es muy importante para familiarizarnos con él ahora que ya estamos con el modo panorámico en el exterior. Hay que insistir sobre todo en identificar el sonido percibido con las personas moviéndose, pues es lo que más nos encontraremos. Así que… ¡a por ello!

 

4ª fase. Días del 16 al 20. Practicando en la calle con modo panorámico intercalando dos y tres metros. Introducir obstáculos en el suelo y practicar más a fondo con las escaleras

Llegados a este punto seguro que ya empezamos a encontrarnos a gusto con el modo panorámico y pensamos que es mucho más rico que el rastreo. Así pues, ya toca dejar de usar ese otro modo y entrenar empleando únicamente panorámico, eso sí, introduciendo poco a poco el aumento a tres metros de exploración.

Por lo tanto, al igual que en la fase anterior, se debe realizar una primera vuelta a nuestro recorrido usando panorámico a dos metros y las vueltas sucesivas incrementar la exploración a tres metros.

Probablemente habrá sitios, sobre todo en aceras muy estrechas, en las que tres metros aún nos parecerá mucho. Se puede ir combinando ambos alcances dependiendo de la zona en la que nos encontremos en cada instante, hasta que sintamos que se asimila bien el alcance más elevado.

Al igual que en la anterior fase, si observamos que al tercero o cuarto día de iniciar esta otra ya nos sentimos cómodos y seguros con el modo panorámico a tres metros, ya no hará falta que continuemos intercalando ambas medidas (a no ser que el entorno o un posible obstáculo complejo lo requieran sí o sí). En ese caso, hay que centrarse en continuar con esta nueva configuración durante los días que falten para cumplimentar esta fase. No obstante, probablemente esta adaptación llevará algo más de tiempo. Puede que incluso más de cinco días. No hay que preocuparse ni alarmarse por ello. Hay que insistir, finalmente se consigue.

Por cierto, ahora ya es el momento adecuado para empezar a introducir obstáculos en el suelo de la calle. Para ello requeriremos la colaboración de alguna persona y encontrar algún sitio donde podamos practicar tranquilos, sin demasiado público.

Se pueden aprovechar las cajas vacías de cartón que ya se han empleado en casa para practicar el tema de localizar elementos en el suelo. Que esa persona apile varias en una zona de la acera por la que vayamos a pasar y a ver si somos capaces no tan sólo de percibirlas, sino de esquivarlas. Al igual que se hizo en casa, se debe empezar primero con varias y luego ir reduciendo la pila. Aquí es bastante más difícil, porque estamos en movimiento y con bastante más ruido que en casa.

Este ejercicio se puede realizar tanto en el modo rastreo a tres metros como con el panorámico también a tres metros, aunque en este segundo modo nos costará bastante más. Por supuesto, dependiendo de nuestra altura, probablemente deberemos inclinar muy ligeramente la cabeza hacia el suelo para recibir información de éste y poder localizar así el obstáculo.

El motivo de incluir esta práctica a esta altura del entrenamiento y no antes, es debido a que para poder explorar el suelo mientras caminamos sin tener que inclinar mucho la cabeza hacia abajo se debe emplear como mínimo el alcance de tres metros. Además, se supone que a estas alturas ya nos resultará más fácil localizar este tipo de obstáculos, siempre y cuando hayamos continuado practicándolo en casa.

También es un buen momento para practicar más a fondo con las escaleras. Si se ha seguido practicando este tema en nuestro edificio, probablemente ya tendremos identificado el característico sonido de éstas, tanto las de subida como las de bajada. Pues bien, ahora que ya se tiene más control y asimilación de los sonidos, es momento de probar a emplear las gafas en movimiento, para subir y bajar por ellas, diferenciando los escalones de los descansillos que hay en las esquinas (algo sencillo, pues escucharemos frente a nosotros las paredes de estas esquinas), así como los rellanos más largos. No se trata de ir mirando directamente hacia el suelo, a lo que tenemos justo delante de los pies, que va, eso puede ser un tanto mareante e incómodo, sino un poco más hacia delante, para saber lo que se avecina y adelantarnos a la presencia de posibles obstáculos. También se puede practicar el tema de localizar las barandillas, que es algo característico para confirmar si nos encontramos delante de unas escaleras e incluso determinar su anchura, desplazando la cabeza desde una barandilla hasta la que haya al otro extremo, o en su defecto hasta la pared. O seguir las barandillas de los rellanos, con sus barrotes verticales, para localizar dónde acaban éstas y dónde empiezan los escalones. Para todo esto, de momento se debe empezar con modo rastreo a dos metros. Más adelante ya se intentará con el panorámico. Eso sí, usando siempre el bastón para más seguridad.

 

5ª fase. Días 21 a 25. Practicando en la calle con modo panorámico a tres metros y yendo por otras zonas

Seguro que a estas alturas ya sabremos si este dispositivo se adecúa a nuestras necesidades y si nos proporciona mayor seguridad y autonomía personales. Y por lo tanto, ya habremos decidido si nos lo quedamos o no. No obstante, ya va siendo hora de empezar a caminar por otras zonas. Preferiblemente que conozcamos, aunque haga tiempo que no hayamos pasado por ellas. Incluso podemos buscar a propósito zonas donde haya más movimiento de gente, para probar que configuraciones se adecúan más a esas situaciones.

Eso sí, por favor, no hay que descuidar en ningún momento nuestras técnicas habituales de orientación y movilidad. Ahora ya tenemos la destreza necesaria para aventurarnos en otras partes, pero hay que hacerlo con el cuidado habitual.

La configuración a emplear en esta fase debe ser ya la de modo panorámico a tres metros, bajando a dos metros en zonas muy estrechas, o empleando rastreo frente a obstáculos peliagudos que requieren más cálculo preciso para determinar por dónde hay vía libre de paso. Y si nos metemos en zonas muy concurridas de gente, podemos probar a usar rastreo a dos metros, o incluso a uno. Sí, un metro puede parecer muy poco, pero si hay demasiada gente se va despacio, el bastón ya te advierte de lo que hay delante y con ese metro se obtiene avisos de obstáculos aéreos justo a tiempo de bajar la cabeza o esquivarlos.

 

6ª fase. Días 26 a 30. Practicando en el transporte público empleando principalmente modo rastreo a uno y dos metros en el interior de los vehículos

Ahora ya toca dar el salto al transporte público. Así es. Es todo un nuevo mundo a explorar con estas gafas. Por supuesto, una vez más, sin descuidar nuestras técnicas habituales de orientación y movilidad, pues se trata de entornos realmente complicados e incluso peligrosos.

Al entrar en el autobús, metro, tranvía o tren, se debe utilizar la misma configuración que se usa dentro de nuestra casa. Dependiendo de lo abarrotado que se encuentre, se puede emplear únicamente el modo rastreo a uno o dos metros.

No hay que desperdiciar esta oportunidad para aprender nuevas cosas. Por ejemplo, se puede intentar encontrar las barras de agarre, diferenciar entre los asientos ocupados y libres, ubicar las puertas, identificar cuando éstas se abren y cierran, etc. Ah, y para desplazarnos por los pasillos de los transbordos y estaciones del metro y tren, como suelen estar bastante abarrotados, de momento se debe utilizar únicamente el modo rastreo a dos metros (sin descuidar el ligero barrido con la cabeza y pendientes con el bastón de posibles escaleras).

 

Y bueno. Esto es todo. Espero que este posible plan de entrenamiento sea de utilidad y permita aprovechar al máximo el mes de prueba y adaptación con NIIRA. Ah, y no nos tenemos que olvidar que hay otros usuarios con experiencia que han pasado por este mismo proceso de aprendizaje y que están dispuestos a echarnos un cable en estas primeras fases. Es muy recomendable que en cuanto tengamos las gafas, aunque no sepamos con seguridad si nos las vamos a quedar, que solicitemos el ingreso en el grupo de Telegram que Eyesynth ha creado para los usuarios. Se agradece tener un sitio donde compartir dudas y estar al corriente de novedades por parte de la empresa.

Desde el siguiente enlace se puede descargar un documento con este plan de entrenamiento. De esa forma se tendrá más a mano y será más sencillo de consultar en el caso de que se pruebe NIIRA.

Posible plan de entrenamiento con NIIRA para el mes inicial de prueba.

 

Mi reflexión final

Probablemente más de uno de los que estáis leyendo estas líneas habréis ido a probar NIIRA a una de las tiendas autorizadas de General Óptica, o habréis realizado la prueba de 40 minutos que va llevando a cabo Eyesynth en varias ciudades españolas.

Pues bien, aparentemente parece un tiempo más que razonable para tocar el dispositivo, conocer su funcionamiento y escuchar sus sonidos realizando varios ejercicios. No obstante, estoy convencido de que más de uno habréis salido pensando que vale, que en esas pruebas controladas de “laboratorio” las gafas cumplen bien. Incluso habréis podido vislumbrar con cierta facilidad como os podrían servir para el desplazamiento en el interior de edificios. Pero intentar trasladar esa experiencia al mundo de ahí fuera ya es más difícil. Hay muchos entornos y situaciones en las que tras esta breve experiencia no se puede saber si NIIRA realmente nos puede servir de utilidad. Es normal que se tengan dudas al respecto e incluso cierto grado de escepticismo. Además, algunos detalles como que las patillas no son plegables, el cable rígido y la petaca voluminosa, no son detalles que jueguen precisamente a su favor en esa primera impresión.

A mí me ocurrió todo eso cuando las probé en General Óptica. Tenía mis dudas. Pero cómo hace años que vengo siguiendo su evolución (desde siempre me ha gustado su enfoque de la exploración de formas y espacios dirigida a la movilidad), además, me moría de curiosidad por probarlas a fondo, y sobre todo, tenía muy buenas referencias de varias personas de confianza que estaban muy satisfechas y sorprendidas con ellas, finalmente dejé de lado mi escepticismo y me animé a probarlas durante todo ese mes que se nos ofrece de prueba. Total, no iba a perder nada, pues si al cabo de ese tiempo no las encontraba útiles, recuperarían mi dinero. Lo que no podía hacer era no intentarlo, pues me conozco y si hay algo que no me gusta, es quedarme con la duda del famoso “lo que podría haber sido”. Máxime cuando se nos pone tan fácil salir de dudas.

¿Y qué ocurrió finalmente? Pues que tras comprobar todo su potencial, su utilidad, y que en efecto, las podía asimilar e integrar perfectamente a mis rutinas de movilidad, todos esos detalles de las patillas, los cables y la petaca, pasaron a un segundo plano y finalmente no tuve más remedio que rendirme ante las evidencias y me las he quedado.

He cometido errores en mi adaptación con estas gafas. Ya lo he comentado en el apartado de las advertencias y recomendaciones. De hecho, eso fue lo que me motivó a elaborar el posible plan de entrenamiento que hay en este artículo. Pero una vez hube redirigido mi propio entrenamiento, todo ha ido rodado y NIIRA ha resultado ser un gran descubrimiento. Por supuesto, ha sido y continúa siendo un reto. El proceso de adaptación ha precisado de altas dosis de concentración iniciales, pero el esfuerzo ha valido la pena. Además, ha servido para motivarme a salir más. Lo cual ha distado mucho de haber sido una tarea aburrida o pesada. Que va, para nada. Todo lo contrario. Ha resultado muy útil para ir descubriendo poco a poco, a medida que transcurrían los días y las semanas, que gracias a NIIRA he ido adquiriendo de forma progresiva una mayor seguridad, confianza y en definitiva, una mayor autonomía en mis desplazamientos. DE los que ahora disfruto como nunca antes.

No soy una persona que salga de casa simplemente por el hecho de pasear. Si salgo es porque tengo que ir a un sitio a hacer algo concreto. Pero desde que tengo estas gafas me siento tan seguro al caminar por la calle, que estoy cogiendo el gusto a darme paseítos cuyo único objetivo es salir un rato. Algo que no tan sólo resulta saludable sino incluso divertido y entretenido. ¿Y por qué? Pues porque ahora mis salidas se han transformado en una especie de juego. Me explico: En las notas prácticas hacía referencia a la comparación entre emplear estas gafas y jugar con esos juegos de coches en los que hemos de conducir por un circuito guiándonos por los sonidos que indican la proximidad de los laterales de la pista, y en los que incluso hay que esquivar a otros vehículos para adelantarlos. También hacía mención a que cuando pasan las personas por mi alrededor se asemejan a naves espaciales que pasan a mayor o menor volumen dependiendo de su proximidad. Naves que por cierto, no tan sólo se limitan a pasar, sino que en ocasiones se cruzan por delante obligándome a frenar para no chocar con ellas, o a tener que esquivarlas. Y ciertamente es así. Incluso iría más lejos y añadiría un tercer juego, pues para mí salir a la calle con estas gafas es como si estuviese inmerso en uno de esos juegos en los que tenemos que avanzar por multitud de escenarios guiándonos única y exclusivamente por nuestros oídos, esquivando obstáculos, trampas y resolviendo laberintos. Vamos, que de repente mis desplazamientos tanto en el exterior como en el interior se han transformado en un videojuego super real. En algo que va mucho más allá de cualquier juego de Realidad Aumentada. Y todo ello gracias a que ahora tengo más seguridad y confianza. Lo cual hace que todo cambie de forma radical.

Y lo bueno de este videojuego en el que me siento inmerso, es que en este caso jugar con él no es para nada improductivo. Aquí se obtienen “bonus” muy reales y beneficiosos: cada vez que salgo a la calle obtengo “100 puntos” en mejora de movilidad, “75 puntos” en incremento de seguridad, “50 puntos” en confianza en mí mismo y “25 puntos” en autonomía personal.

Para mí, NIIRA podría inaugurar perfectamente una nueva modalidad de dispositivos: la de Realidad Aumentada Espacial Sonora. Y es que al igual que ya hay varios dispositivos para baja visión que emplean la Realidad Aumentada para superponer al mundo real distintos filtros y mejoras que buscan potenciar el resto visual del usuario, NIIRA también superpone al mundo real sonidos virtuales que identifican en tiempo real formas y espacios. Todo ello con el objetivo de introducirnos en un entorno inmersivo virtual sonoro que nos permite identificar, explorar, esquivar, analizar espacios… en definitiva, sentir el espacio que nos rodea en sonidos inmersivos que aumentan nuestra movilidad, seguridad y autonomía personales.

Y ya casi para finalizar, voy a decir algo que seguro suena muy raro: antes, cuando salía únicamente con el bastón, rezaba para no encontrarme por el camino con obstáculos. Pues bien, ahora, desde que tengo estas gafas, es todo lo contrario. Voy Pensando que ojalá me encuentre con alguno. Me encanta encontrarme con cosas que antes suponían un buen susto, pero que ahora son un reto exploratorio, un nuevo juego. ¡Me entusiasma experimentar con cosas nuevas que enriquezcan mi diccionario mental de obstáculos!

Ahora, en el momento de la elaboración de este artículo, ya han pasado cinco semanas desde que adquirí este dispositivo. Pero siento que no he hecho nada más que empezar. El plan de entrenamiento es tan sólo un inicio. Un pequeño paso. Hay otros muchos que dar.

Ahí fuera hay todo un mundo para experimentar, percibir y redescubrir por medio de esta nueva fuente de información sensorial llamada NIIRA. Y lo bueno de todo esto, es que ni tan siquiera los desarrolladores de este sistema saben dónde puede estar el límite de lo que las personas ciegas podemos llegar a percibir con él. Hay usuarios muy avanzados que llevan más de dos años probando los primeros prototipos, que siguen descubriendo nuevas cosas, percibiendo nuevos detalles y en definitiva, sintiendo que sus cerebros parece no tener límite a la hora de adaptarse y ser capaces de aprovechar al máximo su capacidad neuroplástica. Y eso, en vez de abrumarnos por la idea de que el aprendizaje con estas gafas se puede prolongar durante mucho tiempo, debe servirnos de acicate y motivación, pues es garantía de que aún se desconocen los límites que se pueden alcanzar con ellas. Sobre todo, si nos forzamos a seguir evolucionando y no nos autolimitamos y nos convertimos en sujetos pasivos y conformistas.

Yo estoy más que entusiasmado en iniciar ese camino cuyo límite aún no está definido. Tengo una curiosidad tremenda por ello. ¿Hasta dónde llegaré? No lo sé. Tan sólo sé qué hacía mucho tiempo que algo no me atrapaba e ilusionaba de esta manera. Esto no tan sólo lo digo por el dispositivo en sí, que también, sino por el hecho que De repente siento que ante mí hay tantas cosas por descubrir y experimentar… y me siento tan vivo de nuevo.

¡Guau! Qué filosófico me ha quedado eso. Pero bueno, ahí se queda, pues es lo que realmente siento… ¡y me gusta sentirme así!

 

Complementos para NIIRA

Tal y cómo he comentado en las notas prácticas, es importante emplear este sistema de forma cómoda y segura. Así pues, he decidido crear este apartado e ir incluyendo aquí algunos complementos que sean útiles a la hora de llevar la petaca, guardar las gafas, o para fijar éstas a nuestra cabeza de forma rápida, cómoda y firme.

En esta recopilación hay accesorios tanto empleados por otros usuarios como por mí mismo. Así que si tenéis estas gafas y conocéis algún complemento interesante, porfa, no dudéis en contactar con nosotros y compartirnos su enlace junto con una descripción. Entre todos podemos ir creando un listado de accesorios interesantes.

 

Bandolera para hombre que permite llevar la petaca, las gafas y pertenencias básicas

Compartida por Jaime Franco.

Bien. Empiezo por lo básico. Cuando adquirí NIIRA, tuve que reemplazar mi bandolera habitual por otra que no tan sólo me permitiese llevar la petaca, sino poder guardar las gafas cuando llegase a algún sitio donde no me apeteciese llevarlas puestas. Así pues, me puse manos a la obra, y tras varios días recorriendo multitud de tiendas, finalmente encontré la candidata ideal en una tienda de la cadena Paco Martínez. Hay tiendas en muchas ciudades y también venden por Internet. Por lo que si hay una tienda cerca, se puede ir para comprobar cómo es, o en su defecto, comprarla desde la distancia.

Se trata de una bandolera de color marrón oscuro imitación a la piel, bonita y suave al tacto, en cuyo bolsillo principal más amplio caben bien las gafas y la petaca una al lado de la otra.

Para guardar NIIRA con suficiente protección he colocado en el fondo del bolsillo principal un paño suave doblado. Con esto se consigue Aportar un extra de almohadillado a la vez que se evita que la zona de los sensores de las cámaras y los cristales de las gafas se rocen con la costura interior de la bandolera. Asimismo, para proteger esta zona tan sensible, he metido la mitad de la caja de un iPhone SE 2020 a la cual le he recortado previamente todo el fondo con un cúter. En esta caja caben perfectamente las gafas mirando hacia abajo, con sus auriculares mirando hacia el frontal de la bandolera, pues de esa forma se introducen y sacan mejor. Las paredes de las cajas de los iPhone son muy fuertes y queda una estructura realmente rígida.

Esta caja la coloco pegada al lateral derecho del interior de la bandolera, de forma que a su lado queda el hueco justo para guardar la petaca con los botones mirando hacia la caja. De todas formas, cuando llevo puestas las gafas, sacó la petaca de esa posición y la pongo dentro de la caja, con sus botones mirando hacia el frontal de la bandolera, permitiéndome una postura más cómoda con el hombro a la hora de presionar sus botones.

Cabe destacar que la correa de la bandolera me va de maravilla para sujetar el cable del sistema NIIRA entre esta correa y mi cuerpo. Algo muy importante para que el cable no se pueda enganchar con cualquier cosa. Además, me permite llevarlo de forma que no quede tirante ni en la conexión con la petaca ni con la de las gafas. De esta forma voy mucho más cómodo a la hora de tener que girar la cabeza, a la vez que no sufren las conexiones del sistema.

Os describo un poco la bandolera para que os hagáis una idea de cómo es:

Se trata de una bolsa bandolera de hombre color marrón oscuro imitación de piel. En total tiene seis compartimentos más el grande principal. En la parte delantera hay dos bolsillos que ocupan todo el frontal, el primero, el delantero, se cierra con cremallera, y está por delante del segundo. El segundo se cierra con velcro. Ambos tienen el mismo tamaño y están superpuestos. En la parte posterior de la bandolera hay un bolsillo trasero con cremallera que ocupa toda esta zona trasera, ideal para meter el móvil e incluso la cartera, pues queda pegado a nuestra cadera o pierna. Por otro lado, el compartimento principal es muy amplio y en su interior hay a su vez otros dos compartimentos: en la parte posterior uno acolchado con cierre de velcro para dispositivos electrónicos como una tableta, lo cual proporciona a su vez también protección contra posibles golpes a las gafas, y en su parte anterior otro bolsillo, este Con cremallera. El compartimento grande principal se cierra con una cremallera doble. Es decir, que hay dos cremalleras que permiten dejar abierto este compartimento por su lado derecho o izquierdo, por el que nos vaya mejor introducir la mano para manipular la petaca, o dejarlo medio cerrado de ambos lados, dejando una abertura central, que es cómo lo llevo yo.

En cuanto a la correa que trae la bandolera, ésta se puede alargar o acortar completamente a nuestro gusto, y da longitud más que de sobra para poder llevarla cruzada en el tronco de forma que quede apoyada en la cadera o pierna contraria.

También tiene un asa en la parte superior para coger con la mano. Éste asa también es de piel, muy suave, nada rígida, y no supone ningún impedimento para poder abrir al máximo y con facilidad el compartimento principal.

Las medidas son: Altura 26 cm. Anchura 30 cm. Grosor 10 cm.

Precio: 29,99€.

Enlace de la bandolera para hombre con capacidad para guardar las gafas y la petaca.

 

Bolsa pequeña de Pecho para hombre

Compartida por Josep Gesa.

Bolsa pequeña de lona y con forro de poliéster que está disponible en varios colores. Permite llevar la petaca, el móvil y pertenencias básicas (no sirve para llevar simultáneamente la petaca y las gafas).

Se puede utilizar como bolso de hombro, bolso de pecho o bolso de bandolera. Tiene correa de hombro ajustable. Eso sí, por la disposición del anclaje de la correa, esta bolsa se tiene que llevar sí o sí en el lado izquierdo de nuestro cuerpo. Ya que una de las correas se ancla en el tercio superior de un lateral y la otra en el tercio inferior del lado contrario. Así pues, es ideal para las personas que usan el bastón o el perro guía con la mano izquierda, ya que con la mano derecha se llega de forma cómoda a manipular la petaca. Por el contrario, si se maneja el bastón o el perro con la mano derecha, al tener que emplear la mano izquierda para alcanzar la petaca, se debe alargar lo suficiente su correa para que la bolsa no quede muy alta y no se tenga que forzar mucho el hombro izquierdo al manipular los botones.

Tiene cuatro bolsillos: uno en la parte frontal que se cierra con una solapa que incorpora un botón tipo clip magnético, un bolsillo principal grande con cremallera, un bolsillo interior dentro de este bolsillo principal que también va con cremallera y un bolsillo en la parte posterior con otro clip magnético.

Las medidas son: Altura 24 cm. Anchura 14 cm. Grosor 4 cm. Longitud de la estrella del hombro. 104 cm. Peso,300 gramos.

Precio: 31,96 €.

Enlace bolsa pequeña de pecho para hombre.

 

Cordón de sujeción con pasadores. Opción 1

Compartido por Jaime Franco.

Cordón de sujeción posterior para las gafas que facilita que éstas queden bien sujetas y estables en nuestra cabeza.

Con NIIRA viene una tira de sujeción de silicona que es muy suave y cómoda que se tiene que poner en los extremos de cada una de las patillas de las gafas. No está mal, pero a mí personalmente no me convence, pues aunque la deje puesta en una de las patillas, una vez tengo las gafas en la cabeza, me cuesta algo fijarla a la otra patilla. Siendo el proceso algo lento. Además, me da la sensación de que de tanto ponerla y quitarla se puede romper. Así que busqué por internet y encontré en Amazon un cordón que me está yendo muy bien.

Os lo describo un poco:

Este cordón lleva en ambos extremos como dos pequeños tubitos de silicona en los que se introducen las patillas. Inicialmente parecen muy pequeños para que quepan, pero sí caben, y quedan bien incrustadas y fijas.

Una vez puestas las gafas en la cabeza, estos tubitos de silicona prácticamente no se notan en las orejas, pues quedan perfectamente amoldados a la forma de las patillas, más bien yo diría que incluso van bien para evitar el deslizamiento de las patillas hacia delante. Aunque con lo que sujeta el cordón, eso no tendría importancia.

De un tubito a otro va lo que es el cordón de sujeción. Se me hace complicado describirlo, pero es similar al cierre de algunas pulseras. Es un cordón muy fino, en el que hay como dos pasadores que se deslizan hacia los laterales y el centro con lo que llaman “efecto de polea”. Entre ambos pasadores el cordón es doble. Si deslizamos los pasadores hacia los laterales, el cordón se acorta y fija las gafas a la cabeza. Si los deslizamos hacia el centro, el cordón se destensa, dejándolo lo suficientemente abierto como para quitarnos las gafas sin necesidad de extraer los tubitos de las patillas.

El proceso para fijar o desfijar las gafas es super rápido y cómodo, garantizando a su vez una fijación firme.

He de decir que llevo empleándolo desde hace más de un mes y estoy muy contento con él. Me sujeta a la perfección. En ningún momento he notado que se afloje nada. Y aunque sea muy fino, no molesta por detrás de la cabeza, ya que los pasadores le dan más superficie de apoyo. Vamos, que resulta cómodo y ni me entero que lo llevo puesto.

A diferencia de otros cordones de sujeción que he visto, éste, cuando se cierra, no nos deja como una especie de “coletita” por detrás de la cabeza.

Todo el cordón es de color negro y viene un pack con dos cajitas. Cada una de ellas con un cordón y dos ganchitos adicionales para fijar aún más las gafas, similares a los que vienen Con las gafas NIIRA. Aunque estos ganchitos yo no los he probado. No me convencen. Pero bueno, que tenemos dos cordones de sujeción, por si uno se rompe.

Está ideado para tamaños de cabezas de entre 200 y 300mm.

Precio de las dos cajitas: 5,99 €.

Enlace cordón de sujeción con pasadores. Opción 1.

 

Cordón de sujeción con pasadores. Opción 2

Compartido por Josep Gesa.

Se trata del mismo tipo de cordón de sujeción que en el anterior caso. Mismo mecanismo e igualmente para tamaños de cabeza de entre 200 y 300mm. También vienen dos cajitas con sendos cordones.

Precio de las dos cajitas: 7,49 €.

Enlace cordón de sujeción con pasadores. Opción 2.

 

Cinta de sujeción de poliéster con tapón ajustable

Compartido por Sara Martínez.

Se trata de una cinta o cordón forrado en tela suave que cuenta con una especie de presilla o tapón ajustable, que es lo que permite fijar bien las gafas a la cabeza. Las patillas de las gafas se meten por dos anillos de silicona que hay en los extremos de la cinta, quedando perfectamente ajustadas.

La cinta es suave y resulta muy cómoda para dejar colgadas las gafas por delante del pecho cuando queremos quitárnoslas un momento.

La ventaja de esta cinta frente al cordón anterior es que se adapta a cabezas bastante más pequeñas. Eso sí, al ajustarla queda como una “coletita” por detrás de la cabeza.

Está disponible en varios colores.

Precio: 8,99 €.

Enlace cinta de sujeción de poliéster.

 

Enlaces de interés

Descarga el posible plan de entrenamiento con NIIRA para el mes inicial de prueba.

 

Página web de Eyesynth.

 

Tienda on Line de Eyesynth. Aquí también encontraréis el listado actualizado de los centros autorizados de General Óptica dónde probar y adquirir NIIRA.

 

Podcast de SucDePoma en el que Sara Martínez, domingo Bonet, Josep Gesa y Jaime Franco hablan sobre Nira y sus experiencias prácticas con el dispositivo.

 

Mundo Niira de Domingo Bonet. Canal de YouTube para saber más de estas gafas y escuchar ejemplos de sus sonidos.

 

Podcast de DobleTap “Conoce todo sobre las gafas NIRA de Eyesynth, de la mano de Antonio Quesada”, donde podéis escuchar una interesante entrevista al CEO de Eyesynth.

 

Los Jueves de ONCE Innova, sesión de octubre de 2023. Video de YouTube del canal de la ONCE en el que se le realiza una interesante entrevista al CEO de Eyesynth Antonio Quesada.

 

Autor, Jaime Franco

 

2 respuestas a «Análisis de las gafas NIIRA, innovador sistema de reconocimiento espacial en tiempo real para personas ciegas y con baja visión»

Buenas tardes Jaime.
En primer lugar, felicitarte por el artículo, muy fundamentado y detallado.
Yo solo hice la prueba de una hora que hacen los chicos de Eyesynth, pero pude salir a la calle gracias a que Sara lo propuso.
Sinceramente, ahí fue donde realmente vi el potencial, aunque desde luego había muchas cosas que no identificaba correctamente y que con práctica se sentirán mucho mejor, pero aún así, fue lo que me hizo pensar que este dispositivo podría tener potencial.
Saludos y gracias de nuevo por el artículo.

Hola, Moisés. Gracias por tus palabras y por compartirnos tu experiencia.
Yo también hice salir a la chica de General Óptica a la calle, para sobre todo escuchar si el volumen de las gafas era suficiente allí fuera. Se trata de la Plaza Francesc Maciá. Incluso nos desplazamos justo al lado de un semáforo, para esperar el momento en el que arrancaban todos los vehículos. y en efecto, se escuchaba bien. Por supuesto, los sonidos eran incomprensibles en aquel momento, pero me llamó la atención un grupo de personas que pasó. Escuché perfectamente cuánta gente iba en el grupito.
Hiciste bien en salir fuera. Muy recomendable.
Abrazo.

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